Nos despedimos de la ciudad inhóspita con una temperatura porteña, lo que derritió la nieve y nos obligó a caminar sobre hielo quebradizo hasta nuestro restaurang favorito, acá a la vuelta, el italiano, donde nos pusieron, para hacernos llorar, a Concha Buika:
Gracias a todos los queridos amigos que nos hicieron soportable el frío, la nieve, la noche, la burocracia sindical, etc.
Civediamo presto!
Un poema de Maria Borio (de Trasparenza, 2019)
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DORSORUDO
I
Las casas junto al agua tendrán solidez
pero los ojos alrededor no son humanos.
Entre atmósfera y atmósfera todo se transforma.
...
Hace 1 día.

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