Nos despedimos de la ciudad inhóspita con una temperatura porteña, lo que derritió la nieve y nos obligó a caminar sobre hielo quebradizo hasta nuestro restaurang favorito, acá a la vuelta, el italiano, donde nos pusieron, para hacernos llorar, a Concha Buika:
Gracias a todos los queridos amigos que nos hicieron soportable el frío, la nieve, la noche, la burocracia sindical, etc.
Civediamo presto!
El madrileño
-
Encantado con este disco que fue un suceso hace unos tres años, pero al que
recién llego y empecé a escuchar de casualidad (y que, en cierta manera, me
a...
Hace 1 semana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario