Para mí siempre fue "no hay que irritar al ciervo". Para Mabel Rosetti (pág. 40), y para la revista Panorama, también: "Tanto Tito como Ceausescu fueron cautos en sus declaraciones posteriores. 'No irritar al ciervo' parece haber sido la consigna".
Hoy, en L'Osservatore Romano
-
*
Empezamos a leer Laudato Si'.
*
https://hablardepoesia.com.ar/.../san-francisco-de-asis.../
*
Según una tradición musulmana, Jesús caminaba un d...
Hace 1 semana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario