Contaré, Maxi, contaré retrospectivamente. Por ahora sólo puedo decir que las autoridades mexicanas no vieron con buenos ojos las actividades a las que pretendía dedicarme para ganarme la tortilla nuestra de cada día y fui yo, esta vez, el que perseguido tuvo que salir a buscar un nuevo lugar donde echar a descansar sus huesos. Debimos volver, semiclandestinamente, a Buenos Aires. S. tuvo problemas en la aduana argentina, donde pretendieron acusarlo de contrabando de obras de arte (las suyas, en este caso).
Un poema de Maria Borio (de Trasparenza, 2019)
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DORSORUDO
I
Las casas junto al agua tendrán solidez
pero los ojos alrededor no son humanos.
Entre atmósfera y atmósfera todo se transforma.
...
Hace 13 horas.

1 comentario:
ah**si te acusan de tu propio artes es x vas bien
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