En una remota playa de la costa atlántica, donde un grupo de esforzados ha decidido extender el verano hasta donde sea posible (es decir: hasta el domingo de pascuas) dos jóvenes se entretienen antes del almuerzo tomando una limonada de jarra y mirando, en la laptop, catálogos de pantalones (o zapatos).
De pronto, llega una mujer en su cincuentena, con un niño de entre cuatro o cinco años de la mano. Mira alrededor, como buscando sitio, y le dice a su pequeño acompañante (por cuyo futuro empezamos a temblar): "¡Mirá qué rico clericó!"
(anterior)
Hoy, en L'Osservatore Romano
-
*
Empezamos a leer Laudato Si'.
*
https://hablardepoesia.com.ar/.../san-francisco-de-asis.../
*
Según una tradición musulmana, Jesús caminaba un d...
Hace 1 semana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario