Te besé anoche con la boca llena de alcohol aguardientoso para que supieras que no te arderían los labios y el paladar de la misma forma en que se te incendió al mentir y decir que no lees ni por error estas líneas que aquí dejo, y que tal vez en su mayoría sean falsas, pero que no se comparan en nada con las tantas y tantas que ya me habrás dicho, pensando que, sí, soy tu burla, tu carcajada.
nicoménicus a las 09:51
Hoy, en L'Osservatore Romano
-
*
Empezamos a leer Laudato Si'.
*
https://hablardepoesia.com.ar/.../san-francisco-de-asis.../
*
Según una tradición musulmana, Jesús caminaba un d...
Hace 6 días.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario