En una comida donde predominaban esporádicos consumidores de cocaína y sistemáticas consumidoras de antidepresivos y ansiolíticos, la escritora y crítica de la cultura recordaba experiencias juveniles con drogas alucinógenas. "Eran los tiempos de la clínica del Dr. Fontana". "Tomábamos ácidos y nos encimábamos, en el suelo". ¿Quiénes estaban? Tal, naturalmente. Y Cual también, cree recordar. Hacia el final de la velada, le robo una fotografía en blanco y negro. ¿Nace un chantajista?
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Un poema de Maria Borio (de Trasparenza, 2019)
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DORSORUDO
I
Las casas junto al agua tendrán solidez
pero los ojos alrededor no son humanos.
Entre atmósfera y atmósfera todo se transforma.
...
Hace 19 horas.

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