viernes, 22 de noviembre de 2013

Cuenta regresiva

Vuelve Doctor Who, 
con David Tennant y Billie Piper!


jueves, 21 de noviembre de 2013

Cuenta regresiva



Demasiada estrategia...



martes, 19 de noviembre de 2013

Que Dios te tenga en la gloria



Luxury Moments



La madre, la hija y la cámara.

Acción de gracias



sábado, 16 de noviembre de 2013

Millones de moscas...


Por Daniel Link para Perfil

Nunca me interesaron los pensamientos del Sr. Durán Barba (fragmentos de discurso reproducidos ad hoc para justificar sus intervenciones en la mercadotecnia electoral que constituye el centro de sus ocupaciones). Tampoco conocía su voz. Ahora conozco su voz y algunos de sus pensamientos, que me provocan antipatía, empezando por la voz, punto de juntura entre el cuerpo y el lenguaje.
En entrevista a la revista Noticias, impugnando la razón electoralista, el Sr. Durán Barba descalificó la popularidad del Sr. Hugo Chávez (RIP) comparándolo con una figura sombría: “Como Hitler tuvo un enorme nivel de aprobación, lo que no significa que fue un gran gobierno”. Al escándalo del entrevistador, quien observa que ambos líderes no son comparables, el Sr. Durán Barba subraya que “Hitler era un tipo espectacular (risas). Era muy importante en el mundo”. El entrevistador (que elige el lugar de la corrección política) insiste en la inconmensurabilidad de ambos nombres (“no son comparables”), con lo que el señor Durán Barba primero acuerda e inmediatamente disiente: “Incomparables totalmente... Nadie es comparable con nadie... pero... en algunas cosas sí... todos son comparables, y en algunas no...”.
Esa forma de manipular el comparativismo me irrita enormemente y yo hubiera detenido la entrevista para analizar la falacia teórica (o la ausencia de teoría) en un dispositivo argumentativo que es, además, completamente desafortunado por los términos que invoca.
En todo caso, como el entrevistador, escandalizado, no deja pasar la analogía, el Sr. Durán Barba cambia de tertium comparationis: “Bueno, ponele Stalin... era un tipo totalmente popular. Y era un tipo muy fino”.
No es, como se ha dicho, que el Sr. Durán Barba defienda los regímenes autoritarios (y genocidas) de la década del treinta (conocidos como hitlerismo y stalinismo, por el culto desmesurado a la personalidad en el que se apoyaban), sino que impugna que la popularidad sea un índice de democracia (es como si hubiera dicho: “Millones de moscas no pueden equivocarse, coma mierda”, pero su cinismo no alcanza para tanto).
De inteligencia más aguda y penetrante, en El medio es el mensaje, Marshall McLuhan analizó el tipo de espectacularidad y de popularidad propia de Hitler, al observar que el enano bávaro tal vez no hubiera tenido el mismo impacto que tuvo en un ambiente televisivo, por la indisimulable ridiculez de sus gestos. Hitler fue construido, observa McLuhan, por la radio, y hubiera sido destruido por la televisión.
Más allá de las ideas (más allá del contenido), la política supone un cierto componente espectacular (es decir: mediático). Como al asesor del gobierno de la ciudad de Buenos Aires parecen negársele al mismo tiempo las ideas y la fluidez respecto del medio (la grabación es penosa) se deduce que su ambiente técnico ideal debe de ser el susurro en el oído de alguien incapaz de detectar una falacia argumental.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Al fin se supo...



Acá, todos.


martes, 12 de noviembre de 2013

¿Me lo puede repetir?



Amor al mundo



lunes, 11 de noviembre de 2013

El juego que hace furor en las redes sociales

Conviene bajar un parchecito que soluciona bugs, de acá: http://www.mediafire.com/?w3kor2nlvzdl3z3

domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Acaso mueren los ángeles?


Giuseppe Campuzano, 1969-2013 from Mario Acha Kutscher on Vimeo.

Paso a paso

La izquierda vuelve a sorprender: gana el PO en Salta

En los comicios legislativos de la capital, se imponía al partido de Juan Manuel Urtubey; en la provincia se implementó el voto electrónico


sábado, 9 de noviembre de 2013

Dicen que

La ciudad y las voces

por Diego Erlan para Ñ. Revista de cultura

En la instalación sonora "En obra", que formó parte de la exposición Buenos Aires realizada en Proa, se podía apreciar un entremado de voces que iban desde Borges a Mujica Láinez, de Piglia a Cucurto y de Copi a Walsh.

“¿Esto hay que prenderlo?”, dijo la mujer al ingresar a tientas en el baldío que construyeron Daniel Link, Elena Donato, Valentín Díaz y Sebastián Freire para “En obra”, la instalación sonora de la exposición Buenos Aires que el sábado cerró en Proa para darle su lugar a la esculturas hiperrealistas de Ron Mueck que llevaron a 300 mil personas en París. La mujer que ingresó a la sala ya estaba sentada a oscuras y envuelta en un entramado de voces que iban de Borges a Mujica Láinez, de Piglia a Cucurto, de Copi a Walsh.Y entonces, la mujer que había entrado justo en un silencio, cerró los ojos y se dejó caer en el imaginario urbano que trazaban esas voces de escritores argentinos sobre la oscuridad del espacio.
Durante casi dos meses, los hacedores de este “work in progress” (“La ciudad está en obra permanente y la marca más evidente de esa construcción incesante son los baldíos de Buenos Aires”, supieron explicar) invitaron a escritores vivos a grabar en el estudio y, al mismo tiempo, recorrieron los archivos sonoros de la Biblioteca Nacional o del Archivo General de la Nación, para rescatar voces de escritores muertos que hablaran de la ciudad, pero también accedieron a ciertos archivos particulares (Arturo Carrera, por ejemplo, guardaba un casete con la voz de Osvaldo Lamborghini leyendo “La Madre Hogarth”, un poema de 1977) para confeccionar este entramado de voces (respiraciones, susurros, puntuaciones rítmicas o temblorosas) que conforma la instalación.
Algunas voces eran reconocibles (la dicción inconfundible de Cortázar, la parsinomia borgiana, el fraseo lleno de tabaco de Fogwill pidiendo por malos poetas) pero otras, tal vez, nunca habían sido escuchadas (el “cadáveres” como punto y aparte de Perlongher en sourraund, con un golpe rítmico que modifica el espacio o la confesión en francés de Copi sobre su relación con el exilio). “La sola cadencia de las voces, la diferencia de acentos, entonaciones y afectos hubiera bastado para dar cuenta de la ciudad tal y como se nos representa: como una síntesis de heterogéneos, como una síntesis disyuntiva de contradicciones”, explicaron los investigadores, quienes no pretendían construir un canon sino que procuraron dar cuenta del amor y del odio, del mito fundacional y de la fuerza utópica, en suma: “de la contradicción constitutiva y de la guerra de las imágenes que constituyen nuestra ecología urbana”.


Guerra de culturas

por Daniel Link para Perfil
 
Llegamos a Puebla (México) el 31 de octubre, la noche de Halloween (contracción de All Hallows’ Eve, “Víspera de Todos los Santos” o Noche de Brujas), esa festividad celta que, con el tiempo, dominó la imaginación masmediática y saltó al mundo sin nada que pudiera contenerla, o casi.
El Samhain celta marcaba el fin del verano y, por consiguiente, el final de la temporada de cosechas y el comienzo de la Estación Oscura. Con la llegada de Samhain, la membrana que separa a este mundo del Más Allá se estrechaba peligrosamente y los espíritus podían atravesarla. El uso de trajes y de máscaras, frecuente desde entonces en todas partes, habría sido un talismán para ahuyentar a los malos espíritus.
El mexicanísimo Día de Muertos es una celebración de origen mesoamericano que honra a los difuntos el 2 de noviembre y que coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.
El Día de Muertos es de origen prehispánico y hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca, pueblos entre los cuales era frecuente conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los fiestas rituales de pasaje entre la vida y la muerte. Las familias y las instituciones honran a sus muertos abriendo altares donde se depositan ofrendas (alimentos y bebidas) en una escenografía donde predominan las flores naranja y púrpura. Este año se celebró el centenario de José Guadalupe Posada, el artista que llevó las “calacas” (calaveras y esqueletos vestidos de gala) a un umbral de indiscernibilidad entre el arte y la política, durante el Porfiriato.
La gente se reúne, disfrazada, en la plaza central (el zócalo) y, si uno no está atento, puede lamentar el aplastamiento de una fiesta popular y tradicional por parte de otra, porque las calacas son cada vez menos y cada vez más los personajes que vienen del gore del cine americano: niños mutilados, licántropos, zombies y otras especies ligadas con el trash industrial.
Los niños llevan consigo una pequeña calabaza de plástico (made in China) con la que interpelan al paseante, pidiendo una donación. Pero basta escucharlos para ver qué triunfa, todavía, en ese escenario de un combate cultural: “¿Coopera con mi calaverita?”, dicen. Y prefieren dinero, contante y sonante, a dulces. A través de ese agujero de la globalización capitalista, la calabaza vuelta calavera, la vida sigue respirando más allá de la muerte.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Ay, mi amor, cuánto te extraño...





























Que no me mire que me muero, que no me mire que me muero...




¡Sólo por hoy!



Escala técnica



sábado, 2 de noviembre de 2013

La maldad

por Daniel Link para Perfil

Hay palabras que resuenan como látigos en los oídos de cualquiera y que, por la violencia que implican, revelan un lugar de enunciación abominable que bien podría caracterizarse como fascista si no fuera el lenguaje mismo el fascista, porque opera discriminando, separando y jerarquizando.
¿Qué significa “ser hijo de”? ¿Qué clase de herencia involucra el nombre del padre y cómo atravesar esa instancia de definición del propio ser y del lenguaje?
Recuerdo la serie Boss (no estoy seguro de que haya sido programada en Argentina) en la que un padre (el alcalde de Chicago), de una maldad metafísica y sobrecogedora, entregaba a su hija (que lo proveía clandestinamente de las drogas que él necesitaba para disimular el progresivo deterioro de su conciencia, efecto de una enfermedad neurológica degenerativa) a los medios de comunicación, a los servicios sociales y a la cárcel para recuperar unos porcentajes de simpatía política.

La misma maldad, podría decirse, que sufrió Sofía Gala (dueña de esa cualidad misteriosa y paralizante de quienes están más allá de las palabras, por su belleza pero, sobre todo, por su ángel) cuando su madre decidió entregarla a la voracidad de los programas de televisión, acusándola de “desubicada” y amenazándola con aplicarle un “correctivo”. Sé que no fueron ésas las palabras que se dijeron, pero son las mismas que correspondería aplicar en este otro caso, con el mismo resultado: lo que traen y llevan esos nombres es la pura maldad, desnuda y a todo dispuesta.

martes, 29 de octubre de 2013

Ideología


IDEOLOGÍA from Felipe Rivas San Martín on Vimeo.