Cosas como ésta hacen que extrañe poco la pedagogía. ¡Cuánta exigencia! ¡Y qué difícil no caer en el ridículo!... Por suerte mis (ex)alumnos (aún los que no saben colocar un hipervínculo ni conseguirse una noviecita "pequeña y agradable, que gorjee como los pájaros") me ponen a la altura del Padre, de Hegel, y de las hijas de Hegel.
El madrileño
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Encantado con este disco que fue un suceso hace unos tres años, pero al que
recién llego y empecé a escuchar de casualidad (y que, en cierta manera, me
a...
Hace 1 semana.

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