miércoles, 31 de diciembre de 2008

¡Habla, memoria!













Todo sucede como en “ce jeu où les Japonais s'amusent à tremper dans un bol de porcelaine rempli d'eau, de petits morceaux de papier jusque-là indistincts qui, à peine y sont-ils plongéss'étirent, se contournent, se colorent, se différencient, deviennent desfleurs, des maisons, des personnages consistants et reconnaissables, de même maintenant toutes les fleurs de notre jardin et celles du parc de M. Swann, et les nymphéas de la Vivonne, et les bonnes gens du village et leurs petits logis et l'église et tout Combray et ses environs, tout cela qui prend forme et solidité, est sorti, ville et jardins, de ma tasse de thé” (Proust).

Su mundo privado

Se conversa en una sobremesa navideña sobre la vida de un escritor de culto. "Lo bueno que tiene su biografía", dice un poeta, "es que todos quedamos bien parados". "¿No lo hace eso un poco sospechosa?", pregunta un pintor. "Puede ser", dice una profesora, "pero mejor así: que toda distorsión de la verdad histórica nos beneficie".
A su lado, el novelista recuerda (mientras escancia vino tinto en generosas cantidades) un testimonio que, por fuerza mayor, ningún biógrafo podrá registrar:
Néstor Perlongher se habría referido siempre a Osvaldo Lamborghini como

"Una loca de tetera"

martes, 30 de diciembre de 2008

Argentinísima

La joven tiene apellido de avenida, de estación de subte, de balneario. Pero nadie debería llamarse a engaño, ella piensa y dice. Últimamente se ha visto obligada a vender almanaques para poder sobrevivir y alimentar a su criatura. "No soy la única en mi familia que se entregó al comercio", aclara. "Mi tía, por ejemplo, vende cinturones y le va muy bien".

(anterior)

lunes, 29 de diciembre de 2008

¡Salú!

Regalo de fin de año para los sindicatos

por Carlos Pagni para La Nación

El primer mandamiento de la corrupción, cobrar por no hacer nada, será fijado por decreto. ¿Firmará Cristina Kirchner semejante dislate?

Los túneles de Rafah

Un amigo se queja de lo poco y mal que los diarios argentinos cubren la escena internacional. En Brasil, 53 ciudades del estado de Minas Gerais han sido puestas en estado de emergencia por las intensas lluvias que ya provocaron catástrofes en los estados costeros:



En los diarios argentinos, dice mi amigo, que los ha revisado con prolijidad, la información no ha sido siquiera registrada (es que Minas Gerais, aunque es el estado más poblado de Brasil, no es destino turístico para los argentinos).
Sé que, en efecto, los diarios argentinos no abundan en análisis más o menos refinados sobre el mundo y, en general, se limitan a reproducir partes de agencias.
Sucede lo mismo, por ejemplo, con la escalada de violencia que ya ha dejado un saldo de más de 300 muertos y 1400 heridos. La noticia aparece en Clarín, pero remite a una vaga fuente: "Agencias", y apenas si alcanza para darse cuenta de la magnitud de lo que está sucediendo (por supuesto, nada sobre el proceso del cual los bombardeos son apenas una parte). La Nación traduce un artículo (de una parcialidad inconcebible) de la agencia Reuters. Y en Perfil, como es habitual, lo más interesante es la red de comentarios de los lectores.
Como se sabe, la franja de Gaza es prácticamente una cárcel con sus fronteras férreamente controladas por el ejército israelí. Desde hace años, en la frontera con Egipto, se han tendido túneles bajo la frontera como forma de aprovisionamiento (clandestino, naturalmente).






Tanto el gobierno israelí como el egipcio están convencidos de que a través de esos túneles se ingresan armas en la Franja y es por eso que desde hace años se dedican a destruirlos. Sin embargo, esa red es ya tan extensa y tan compleja que es imposible controlarla. Los túneles de Rafah son empresas familiares, que cobran peaje para el transporte de cosas y personas a través de la frontera. Una periodista alemana observó alarmada que no hay siquiera un mínimo de planeamiento geológico que impida que un nuevo túnel desmorone los ya existentes.





Por supuesto, a una situación semejante se llega por la inconcebible situación de aislamiento de la Franja (el 23 de enero de 2008, milicianos palestinos destruyeron un muro fronterizo en Rafah y decenas de miles de palestinos ingresaron en Egipto para comprar alimentos y combustibles debido a la falta de suministros por el bloqueo israelí).
Israel comenzó atacando los túneles de Rafah y, luego, generalizó la ofensiva a todo el territorio palestino, incluida la ciudad de Gaza (84 aviones y helicopteros atacaron en un solo día a 200 objetivos).



El único diario argentino que dedica espacio a la cobertura del conflicto y arriesga un análisis de la situación es Página/12. Los demás, bailan por un sueño.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Drama familiar

Haciendo zapping encuentro una publicidad de la actual temporada de Héroes. Me doy cuenta de que no sólo no hemos terminado de verla (aún cuando tenemos todos los capítulos bajados), sino que vamos más o menos por donde está la televisión de cable. ¿Que propiedad de la serie ha impedido que agotemos sus instancias?
Me doy cuenta de que, en realidad, Héroes nos aburre, en particular esta temporada que ha hecho del embrollo familiar su única apuesta: Silar es hermano de los Petrelli, el verdadero malo es Petrelli padre, que no estaba muerto sino tramando la destrucción del mundo (no hay programa narrativo más aburrido que el que oscila entre destruir el mundo y salvarlo). Flint, el tarado que arroja bolas de fuego con las manos, es el hermano de la madre de Claire, es decir su tío (y por lo tanto pariente político de los Petrelli). El hijo de Silar seguramente es el resultado de su unión con Elle, la chica eléctrica, a cuyo padre el mismo Silar había matado, etc, etc...
Semejantes ocurrencias (que sólo agregan confusión) obligan a insoportables analepsis que vuelven al comienzo y, al hacerlo, caen en el mismo ritmo moroso que ya le reprochamos a los primeros cinco capítulos de la primera temporada.
En fin, tal vez no terminemos nunca de ver Héroes. En pocas semanas, ya en febrero, nos dejaremos arrastrar, una vez más, por la Lostmania.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Feliz año

por Daniel Link para Perfil

Me recomiendan no perder la calma, suspender los regalos que desequilibran todo presupuesto, comer mirando televisión, hacer de cuenta que no sucede nada especial para las fiestas.
De más está decir que si estuviera a mi alcance una posibilidad semejante yo me quedaría encerrado en mi casa mirando películas temáticas y comiendo sanguchitos de miga.
Nada de eso es posible. Hay personas que se movilizan y atraviesan océanos. Hay que recibirlos. Prepararles cuartos. Pintar paredes. La ansiedad maternal se incrementa en proporción directa a los compromisos culinarios asumidos. Los hijos tienen problemas para transportarse y además pretenden quedar libres luego de la medianoche en “algún lugar razonable” para las parrandas que planean. Pero en el campo no hay transporte. Mucho más agradable sería quedarse contemplando las estrellas que salir corriendo a devolver la prole a sus excesos personales.
¡En el campo! Preparar una fiesta en el campo es, además, ponerse siempre a merced de las inclemencias climáticas: ¿lloverá? ¿hará frío o calor? ¿qué nos pondremos (me niego a considerar siquiera una rápida excursión a las tiendas de cualquier centro de compras).
Y la refrigeración es un problema: no hay heladera que aguante la cantidad de provisiones que hay que tener disponibles (porque, además, todos los negocios funcionan con horarios especiales y lo que no se ha acopiado hoy no se podrá tener mañana). Hay que decidir si comprar una heladera nueva o esperar que el plan canje propuesto desde las altas esferas gubernamentales (¡por fin una idea, pequeña pero efectiva!) se implemente.
En mi calendario personal, tres fiestas se suceden, implacables: navidad, cumpleaños muy mal calculado de quien vive conmigo, y año nuevo. Esta vez, la crueldad ha querido que se sume, después de reyes, un casamiento (¡en San Andrés de Giles!). Conclusión: dieciocho días de pesadilla social y familiar, mientras el trabajo (¡oh las profesiones liberales, oh la escritura!) se atrasa sin remedio.
He desconfiado siempre de los años pares y éste que termina arrojándome en los brazos de la extenuación confirma todos mis reparos.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Finalmente, felicidades...



¡Feliz navidad y próspero año nuevo!




Cámara: Tomás Link

domingo, 21 de diciembre de 2008

Maldita navidad

por Daniel Link para Perfil

De todos los espíritus, el navideño es el más cruel, el menos tolerable: un espíritu burlón, hastiado de la vida, como un enano borracho que sólo puede expresar la maldad constitutiva del Occidente cristiano.
La navidad es el trance más extraño, sobre todo porque funciona al amparo de la melodía hipócrita “Noche de paz, noche de amor”. A partir del 8 de diciembre, cuando las costumbres dicen que hay que armar el arbolito navideño (porque ese día se conmemora la Inmaculada Concepción, sin que se entienda bien qué tiene que ver una cosa con la otra), el espíritu terrorista de la celebración obligatoria domina nuestras conciencias. Lo único que nos interesa es saber lo más incierto: ¿cuándo cobraremos el aguinaldo? (porque hay que enfrentar gastos para los cuales nuestros presupuestos no están ni estarán nunca adecuadamente preparados).
Como esa duda se prolonga a lo largo de las semanas (tal vez antes de fin de año, a lo mejor en enero), comenzamos a raspar la lata de ahorros con desesperación y malhumor creciente. Nos pasa a todos (a los asalariados, a los empresarios). Pregunto por un pago que debí haber recibido a principios de diciembre y que, como la estrella de Belén, brilla por su ausencia. La persona inquerida me contesta “No soy tu secretaria. Llamá a administración”. Le contesto: “Tu insolencia me subleva” (ambas réplicas exceden largamente la intensidad que domina habitualmente nuestros intercambios). Sigo mi ronda pedigüeña: un alquiler está demorado (y yo no lo sabía). Reclamo a la agencia inmobiliaria y me contestan: “Mi horario de trabajo es de 10 a 18”. Respondo: “Me alegro por vos: a partir del año próximo, ya no trabajaremos juntos, ni en ese horario ni en ninguno”. Todos sufrimos el mismo mal y el odio nos domina.
Por supuesto, yo no puedo llamar a mis acreedores invocando el espíritu navideño para que suspendan el cómputo de los intereses usurarios que aplican a mis deudas. Sólo me resta esperar: el aguinaldo, el cumplimiento administrativo de los circuitos que completarán mi presupuesto, o el milagro de una liquidación de derechos de autor inesperada. Bondad, lo que se llama bondad, paciencia, tolerancia, generosidad, disculpas, promesas (aunque fueran vanas), no conviene esperar en estos días.
¿Será la navidad la fuente de tantos actos de discurso desdichados, o su espíritu sombrío nos adviene para que encontremos una explicación banal a nuestra antipatía? En todo caso, esperamos que la navidad pase y su espíritu infame nos deje en paz durante un año.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Poliamida

Las teorías salvajes (Buenos Aires, Entropía, 2008, ISBN 978-987-24797-0-1) podría entenderse como una comedia (y más exactamente: como una comedia isabelina) si no fuera porque, en rigor, es más bien un roman philosophique que encuentra en la razón, la modernidad y el sujeto universal sus temas. Por supuesto, las doctrinas, tal como cualquier persona con paciencia puede aprenderlas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (“un ecosistema gagá donde se permitía al académico gagá convivir a gusto con el deterioro institucional”), no están ausentes de su discurrir, pero el aspecto que presentan los personajes filosóficos convocados es de tal talante que, ahora sí, parecen héroes de una comedia (pero una comedia disparatada de los años cincuenta).
El lector atento encontrará en
Las teorías salvajes ramalazos de Humbert-Humbert, de Rousseau, de Wittgenstein, incluso de Nippur de Lagash. Es como si la novela (o las novelas que se incluyen unas dentro de otras, como Matrioshkas desquiciadas que además han leído a Proust y saben que todo puede ser leído à clef) quisiera gritar: “¿pero no era que filo-sofía quería decir amor por el saber, no importa dónde se encuentre?”. Desde estas páginas que Pola Oloixarac (pariente empática del barón Jacob von Uexküll, el eminente zóologo) nos regala, alguien le contestaría que no: “La filosofía es el playground de Satán”.

Daniel Link


Esas poderosas cantantes

por Daniel Link para El banQuete. Revista de Literatura, XI: 7 (Córdoba: diciembre de 2008)

nihil potest homo intelligere sine phantasmata

Aristóteles (según la Vulgata)


Nunca sabremos con certeza si Odiseo realmente quería volver a su casa, o si por el contrario temía enfrentarse con la terrible tejedora, a la que debería informar de su entrega fatal a la seducción del mundo.

Apenas “se nos mostró la tierra patria, donde vimos a los que encendían fuego cerca del mar” (X: 28-31), el héroe fecundo en ardides se rindió al sueño (a las ensoñaciones), circunstancia que sus “amigos” y “camaradas” aprovecharon para abrir el odre repleto que Eolo había regalado a Odiseo, para mejor distribuir entre ellos el oro y la plata que creían merecer tanto como su capitán. Horrrenda codicia: al desatar el cuero, los “amigos” liberaron los vientos, que arrastraron la nave, una vez más, lejos de la patria. La circunstancia no parece haber afligido demasiado a Odiseo (“me quedé en el barco y, cubriéndome, me acosté de nuevo”, X: 51). Los fatigados navegantes volvieron chez Eolo, que los sacó carpiendo (X: 72-74), pasaron por Telépilo de Lamos (X: 80-133), llegaron a Eea, la morada de “Circe, la de lindas trenzas, deidad poderosa, dotada de voz” (X, 135-140), donde los marineros se entregaron a la seducción de las “drogas perniciosas” (X: 233-236) cuyos secretos dominaba la solitaria cantante “de voz sonora” (X: 252-253).

Escudado en otro pharmacon, Odiseo decidió ir a rescatar a sus camaradas y, aconsejado por Hermes (X: 281-301), subió al “magnífico lecho de Circe” (X: 346-347), la dealer de los mares griegos que, ahora transformada en magnífica anfitriona, les exigió que la cortaran con el “copioso llanto” y la manía de traer “de continuo a la memoria la peregrinación molesta” (X: 456-465). Odiseo y sus amigos se dejaron seducir por Circe y se quedaron más de un año en su palacio (X: 466-468).

Pasado ese tiempo, vinieron los “fieles compañeros” (X: 471-474) a ver si se volvían de una vez por todas a la patria. Odiseo, una vez más, “se dejó persuadir” (X: 475) y después de un último “banquete”, subió “a la magnífica cama de Circe” (X: 480) y, entre una cosa y la otra, le dijo: “—¡Oh, Circe! Cumplíme la promesa que me hiciste de mandarme a casa. Ya mi ánimo me incita a partir, y también el de los compañeros, que apuran mi corazón, rodeándome llorosos, cuando estás lejos (X: 483-486). Ella, naturalmente, le contestó que no se quedara ni un segundo más de mala gana en su palacio, y lo mandó al infierno (X: 489-575).

Vuelta la turba de marineros, para sorpresa de Circe, del Hades (XII), “nuestro ánimo generoso se dejó persuadir” (XII: 28), celebraron un nuevo banquete y Odiseo recibió instrucciones de la diosa para sobrevivir al encantamiento de esos monstruos, las sirenas (XII: 37-54), y a otros tantos peligros marítimos en los que, por el momento, no hace falta detenerse.

El texto completo, acá.


jueves, 18 de diciembre de 2008

La obra de arte en la época de su reproductibilidad digital (2)

Es como en los juegos de computación en los que, a medida que pasamos de nivel, las complicaciones se multiplican. La masiva digitalización de la fotografía pareció inaugurar un período de registro total y absoluto (el mapa del Emperador de la China, según Borges). Días atras, en el show de Baby Jane, nos sorprendieron los brazos en alto de la muchedumbre que, en vez de intentar hacer la experiencia para la que habían pagado pequeñas fortunas, preferían competir con los camarógrafos y editores de la compañía. Miles de cámaras digitales y celulares en alto impedían ver prácticamente el escenario.
Y sin embargo... Las personas que conocemos se sorprenden de que nosotros imprimamos nuestras fotos de viaje. Unos amigos que pasaron unos meses en Europa vienen a devolvernos los chips que les prestamos para sus celulares. "Traigan las fotos", les decimos. Lo hacen. Es decir: traen un pen drive donde están todas las fotos que tomaron, sin orden ni concierto (ni siquiera rotaron las tomas para las que tuvieron que girar la cámara).
Una pequeña encuesta casera arrojó el estremecedor resultado de que, en efecto, ya casi nadie imprime sus fotografías (manía "de artista"). De modo que el registro, si es que puede llamársele así a la toma, se pierde irremediablemente cuando el soporte digital (las tarjetas de memoria, los discos rígidos) se necesitan para nuevas acumulaciones insensatas.
Los investigadores del futuro y los museos de fotografía no tendrán, en pocos años, con qué enriquecer sus acervos (ciertamente, todo va a parar a facebook y a fotolog, pero tampoco se sabe qué sucederá con esos materiales de baja resolución una vez que las personas crezcan y reemplacen su actual entusiasmo por inscribir el propio cuerpo en relación con todo lo que existe por pasiones más farmacológicas: ansiolíticos y antidepresivos).
Así, la utopía del registro total (de lo Real totalmente fotografiado) se pierde en el abismo mismo que la digitalización inaugura con su pulsión de Nada.
Lo mismo sucedió en su momento con los viajes en avión, los que, lejos de hacer del mundo un pañuelo (como siempre quiso creer el sentido común) lo ensanchan hasta la desesperación porque somos conscientes de todo lo que nos separa (en horas, en kilómetros, en dólares) de la China y el Japón, que antes eran sólo una ensoñación y una unidad del exotismo y ahora el límite imposible de un cálculo matemático.
Una pareja que prepara su luna de miel nos dice: "Vamos a imprimir nuestras fotos". Como si les hiciera falta esa declaración enfática de un propósito que, en el fondo, saben que no cumplirán nunca, porque nunca encontrarán el deseo de editar el cúmulo de desenfoques, tomas atolondradas, repeticiones maníacas, errores de encuadre que todos cometemos sin culpa desde que el soporte digital nos lo permite. Estaría dispuesto a apostar que nunca veremos esas fotos impresas. Y, todavía más, estaría dispuesto a proponer una empresa de servicios: "editamos e imprimimos sus fotografías".
Es curioso que lo que se postuló como la democracia y la libertad más irrestricta desemboque, finalmente, en una especialización laboral más.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Walshología

Operación masacre, el zarpazo antifascista de Rodolfo Walsh

Editada en España la obra cumbre del gran reportero y escritor argentino, 'desaparecido' por sicarios de la Junta Militar en 1977

por JOAQUÍN ESTEFANÍA para El País

martes, 16 de diciembre de 2008

La variación de la lengua

Así como la poesía y la filosofía son para Gola espacios separados, así como la poesía sería un objeto sin fin y, por ello, radicalmente autónomo, el poeta santafecino piensa el problema, central, de la lengua poética del poeta americano a partir de grandes cortes irreconciliables, de grandes divisiones oceánicas. No percibe las líneas de fuga, complejas y sutiles, que atraviesan el problema de las variedades lingüísticas en juego.

El texto completo, en Diariocrítico.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Dante y Joyce

"Me parece que Dante estudió atentamente todos los defectos del habla, que escuchó a los tartamudos, a los que cecean, a los gangosos, a los que no pronuncian correctamente un sonido, y que aprendió muchos de ellos.
Me gustaría hablar del colorido del Cant XXXII del Inferno. Una música labial en particuar: abbo, gabbo, babbo, tebe, plebe, zebe, converrebe. Como si una nodriza participara en la creación de la fonética..."

O. Mandelstam, Coloquio sobre Dante. Madrid, Visor, 1995, vía Schlemihl.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Florencia, aplazada

Después de visitar Egipto durante la gira presidencial y ver el polvo de las momias junto a su madre, Florencia Kirchner llegó a Buenos Aires con un deber: sacarles el polvo a los libros. En septiembre se quedó libre por faltas y para aprobar el último año del Polimodal y recibirse, deberá rendir una por una todas las materias en diciembre y en febrero.
En el Instituto Lasalle, sin embargo, están sorprendidos porque la hija de la presidente Cristina Fernández no se presentó a ninguna de sus fechas de examen. Lo que más sorprendió a las autoridades, también, fue que la joven faltó al acto de fin de curso del jueves 4 de diciembre. Los que la conocen saben que la razón por la que no asisitió este año es porque, en el 2007, durante la ceremonia de su confirmación, un fotógrafo consiguió retratarla junto a la Presidenta. La tutora contó que ese día la menor de los Kirchner se sintió traicionada. A pesar de las negativas, estaba convencida de que alguien del colegio había ayudado al "intruso" para que lograra sacar esa foto.

Fuente: Perfil.

Susanitas

Por Daniel Link para Perfil

Que haya gente tan vil como para considerar que a los habitantes de las Villa 31 y 31 bis habría que “obligarlos a mudarse aunque sea por la fuerza” no puede sorprendernos. Tampoco que el tema constituya “la mayor papa caliente entre las manos de la administración de Mauricio Macri”, esas mismas manos que se han entregado a la especulación inmobiliaria dado que políticas habitacionales, sanitarias, culturales, de transporte, ecológicas e, incluso industriales, no tienen ni pueden tener, tanto temen a todo acto de imaginación que las pongan a trabajar en la recuperación de una ciudad decadente.
El Colón sigue cerrado, los hospitales públicos se desmoronan, subterráneos nuevos no tendremos (tal vez tranvías: ¿pero alguien vio una obra?), trenes a los aeropuertos tampoco, escuelas no se construyen, el Riachuelo... Eso sí: los terrenitos caros, el gobierno municipal los quiere limpios para poder venderlos a buen precio.
Según la encuesta publicada por Perfil el sábado pasado, el 58 % de los consultados avalan la erradicación violenta. Tampoco es tanto: el 42 % restante estaremos, si hace falta, defendiendo los derechos de quienes menos tienen a vivir donde les plazca (a falta de políticas habitacionales, nadie tiene derecho a exigir erradicación alguna).
En un viejo chiste, Mafalda le decía a Susanita: “Me parte el alma ver personas pobres”, y proponía una serie de políticas elementales. A lo que su amiga le contestaba: “Para qué tanto, bastaría con esconderlos”. Pretender esconder la pobreza (cosa que no sucede en países más civilizados que el nuestro: Brasil, Egipto) es pretender esconder las propias miserias. El alcalde y sus secuaces han expuesto ya tanto las suyas, que no se sabe bien qué ganarían en este lance.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Blanca Flor

El voto vicioso.

jueves, 11 de diciembre de 2008

¡Lo dije yo primero!

La mafia rusa ataca de nuevo.

Lava más blanco

Acá se rechaza el blanqueo de capitales.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

La escucha

Ahora que Raúl Escari escribe sin parar, bien podemos incluirlo en el patriótico panteón de los dislates. Quienes no lo conocen deberán saber que Escari es una de esas criaturas (uno de esos niños) que siempre anteponen la propia felicidad, el propio padecimiento, la propia actuación a la del mundo entero. No importa que una supernova haya estallado en el crepúsculo o que uno esté en terapia intensiva con las horas contadas. Escari llamará para contarnos algo sobre lo cual él y sólo él es su subject.
Aparentemente, los años le han demostrado que las manías se pagan y, días atrás, le espetó a Roberto Jacoby un lacónico:

"Nadie me escucha"