viernes, 15 de abril de 2016

Luchar contra la corrupción

por Roberto Gargarella para Clarín

La idea –defendida por algunos voceros del gobierno anterior- según la cual el embate contra la corrupción es “funcional a la derecha” resulta abominable, y debe ser desterrada de nuestro discurso público. El hecho es que, el silencio cómplice habido, frente al saqueo predominante, asestó un golpe mortal a la dignidad del discurso de izquierda con que se florearon o disfrazaron gobiernos tales –ese silencio cómplice, si se quiere, es el que resultó “funcional a la derecha.” 

jueves, 14 de abril de 2016

sábado, 9 de abril de 2016

En gayola


Por Daniel Link para Perfil

La televisión argentina es extraordinaria, y basta compararla con la muy prolija y producida televisión norteamericana para darse cuenta.
Uno de los sucesos de esta temporada en el gran país del norte es 60 Days in..., un reality show en el que 7 personas comunes (en verdad, hay que estar un poco chapita, pero eso no es el caso) son introducidas en una cárcel de alta seguridad para que experimenten qué implica a estar en gayola y, de paso, permitan a los directivos del penal mejorar asuntos de seguridad mediante la identificación de los dealers de la cárcel y los policías que los apañan.
Está el ama de casa desesperada que considera injusto que delincuentes se beneficien con tres comidas diarias, atención médica y otras delicias por las cuales su marido tiene que deslomarse trabajando. Está el gordito al que hacían bullying cuando iba al colegio y llega acá para... ¡encontrarse con lo mismo! Está el ex-marine que quiere incorporarse a las fuerzas de la DEA y considera que esta experiencia le será utilísima, el policía trans que quiere verificar qué les pasa a las personas que él detiene y un profesor humanista (yo pienso que además se la come) que quiere hacer nuevas amistades y que se toma la estancia como un spa de meditación.
Durante los cinco primeros capítulos no sucede demasiado y muy rápidamente uno sospecha que todo el asunto está amañado (el montaje, sin embargo, produce el suficiente efecto de verosimilitud), pero la idea es tan patológicamente radical (¡Voluntarios a la cárcel!) que, como dicen al otro lado del océano, en The Guardian, uno no puede dejar de mirar el reality esperando, por supuesto, lo peor.
Acá, la televisión levantó la apuesta: no se trata ya de mandar personas comunes a la cárcel (suficiente identificación se ha establecido ya entre la “era del zorro” y los regímenes autoritarios), sino a famosos. 60 Days in... ¡Celebrities! Y las emisiones comenzaron con el casting: Leonardo, Federico, Ricardo, Lázaro, Daniel, Martín... Reprocho severamente dos tendencias defectuosas: que no haya mujeres en el casting de enjaulados y que la mayoría de ellos participen de un proyecto político ya caduco. Esta versión (hablo de un reality, no de la realidad) no se va a sostener sin un Mauricio fugado o una Elisa entre las rejas o, al menos, como Pato, entre las paredes acolchadas de un psiquiátrico. No me conformo con lo mucho de la TV argentina: quiero más.


viernes, 8 de abril de 2016

Chucherías



«Rogue One: una historia de Star Wars»

Será el primer «spin-off» de la saga y se estrenará el 16 de diciembre, con Gareth Edwards como director («Godzilla»). Cuenta la historia de un grupo de rebeldes de la resistencia que se unen para la difícil misión de robar los planos de los que se hablaba en la primera película de 1977. «Durante la batalla, los espías rebeldes han conseguido apoderarse de los planos secretos del arma total y definitiva del Imperio, la Estrella de la Muerte?», decía el prólogo de la famosa cinta.
La acción se sitúa, por lo tanto, entre los episodios III y IV. Ya se han anunciado fichajes estrella como Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Mads Mikkelsen o el mismísimo Forest Whitaker. Será sin duda uno de los estrenos más importantes y esperados de la segunda mitad de este año.
Estreno: 16 de septiembre de 2016.

Episodio VIII

Lo anunciaba en noviembre el director de «El despertar de la fuerza», J.J. Abrams: «El guión del Episodio VIII ya está escrito. Lo que Lawrence Kasdan y yo hemos hecho es establecer las relaciones, las cuestiones y los conflictos clave. Hemos marcado el rumbo que van a tomar los acontecimientos», decía en una entrevista a la revista GQ.

El director que le sustituirá, Rian Johnson, es «increíblemente capaz y un guionista con una fuerza increíble. Será su película y la hará como él considere oportuno. No le hace falta nuestro beneplácito», aseguró.

Más allá del director, lo único que se sabe es el reparto, encabezado por Mark Hamill, y acompañado de Daisy Ridley y Oscar Isaac. Disney ya ha confirmado que gra parte de los actores de «El despertar de la fuerza» estará de nuevo en este episodio. También repetirá John Williams en la banda sonora.
Estreno: 26 de mayo de 2017.

Las aventuras del joven Han Solo

Aunque el título aún no se ha decidido y el rodaje no comienza hasta ener de 2017, ya se sabe que otro de los «spin-off» que están en marcha es el que contará la historia de Han Solo, interpretado por Harrison Ford en los cuatro primeros episodios, cuando era joven y aún no se había convertido en el famoso contrabandista.
Se sabe que más de 2.500 actores han pasado por el casting para interpretar en el protagonista. Algunos de ellos con bastante entidad, como Ansel Elgort («Bajo la misma estrella»), Chandler Riggs («The walking dead»), Miles Teller («Whiplash»), Aaron Taylor-Johnson («Los Vengadores») y Rami Malek («Mr. Robot»), según informaba «The Hollywood Reporter». Está dirigida por Christopher Miller y el guión es de Lawrence and Jon Kasdan.
La película tiene un inconveniente para los seguidores de «La guerra de las galaxias»: solo se va a estrenar en Estados Unidos el fin de semana del Día de los Caídos.
Estreno: 25 de mayo de 2018.

Episodio IX

El episodio IX de «Star Wars», que tampoco tiene título, estará dirigida por Colin Trevorrow, responsable de «Jurassic World», la cuarta entrega de «Parque Jurásico». En un principio se rumoreó que Abrams volvería para esta última entrega, pero fue desmentido.
Al igual que en el episodio VIII, será el director de la anterior entrega quien haga de guionista de esta última parte, en este caso, Rian Johnson. Nada más se sabe ni del repart, ni del argumento.
Estreno: 2019.

Boba Fett

La última película, un «spin-off», girará en torno a Boba Fett, el malvado cazarrecompensas de rostro oculto que vuela media propulsión. Justo ayer se conoció la muerte de Jason Wingreen, el actor que dio voz al famoso villano en «Star Wars: El Imperio contraataca», a los 95 años.
La historia será escrita por Simon Kinberg («X Men»). Iba a ser dirigida por Josh Trank («Chronicle»), pero se salió del proyecto. Aún no se sabe quién será el encargado del proyecto, el proyecto sigue en marcha: «Hay mucha tecnología innovadora involucrada en lo que haremos con esa historia, así que nos pareció bien posponer este proyecto», en referencia a la fecha incial del estreno, en 2018.
Estreno: 2020.


 

jueves, 7 de abril de 2016

¡¡¡¡Me quiero morir!!!!

Cuáles son los medicamentos que ya no serán gratuitos para los afiliados al PAMI

El director ejecutivo del organismo, Carlos Regazzoni, afirmó hoy que los medicamentos que se sacaron de la lista de cobertura al cien por ciento "no tenían utilidad clínica"



Algunos marcharán por la "Amoxicilina+diclofenac" para todos y todas. Yo propongo hacer piquetes para que nos devuelvan el "Hialurónico,ác". 

¡¡¡¡¡Mirtha, vamos juntas!!!!!! 

 

¡Llegó COTO!

Los supermercados se defienden: "Tenemos los precios más bajos del mercado"

Las grandes cadenas responden al boicot que organizó la Asociación Consumidores Libres.


martes, 5 de abril de 2016

Carta abierta al director del diario La Nación

Sr. Director,
En la edición del día DOMINGO 03 DE ABRIL DE 2016 bajo el título

“Empleabilidad de los graduados universitarios” 


se publica una nota editorial sin firma que cita un trabajo mío sobre el tema. No me gusta prejuzgar intenciones pero no puedo menos que sorprenderme de que no se aclare que dicha investigación realizada por la Universidad de Tres de Febrero data del año 1999 y que el libro mencionado de mi autoría data del año 2000. Por tanto es claro que esta omisión induce al lector a creer que las conclusiones del estudio se refieren a la situación actual lo cual es completa e insanablemente falso. Es una buena ocasión para informar bien: desde el año 2005 hasta el último trimestre del 2014 hay robusta evidencia en las mediciones de la EPH (encuesta de hogares del INDEC) y otros estudios de que la inserción laboral de los que alcanzaron educación superior se amplió hasta casi el pleno empleo (3 por ciento de desocupación y 6 de subocupación), de que sus remuneraciones mejoraron entre un 30 y un 50 por ciento en términos reales desde ese año y que se redujo considerablemente a un 12 por ciento el nivel de precarización y de subcalificación de los puestos de trabajo. 
Justificar una reducción de la Universidad pública (especialmente aquellas del Gran Buenos Aires) o desincentivar a los jóvenes para que estudien, instalando el tema de que sus egresados no van obtener buenos empleos o van quedar desocupados, nos retrotrae a otras épocas de políticas de suicidio colectivo (baja inversión educativa, alto desempleo y bajos salarios) que siempre vienen acompañadas por una ceguera social que tiene -no por obvios menos eficientes- responsables y cómplices.

Marcelo Gómez

DNI 14027247 


Fotaza

Patti o Pato:











































sábado, 2 de abril de 2016

Qué momento

y prohíben a Schiavi salir del país

*Su abogado Andrés Marutian, ya dejó entrever la estrategia que llevará a cabo la defensa al apuntar contra los jefes del ex secretario de Transporte: "Las compras no las pudo hacer sin la autorización de un superior". 

La banalidad del mal liberal


Por Daniel Link para Perfil

Nos entretuvimos el fin de semana mirando una miniserie de espionaje, adaptada de una novela de John Le Carré, The Night Manager, cuyo protagonista es un gélido gerente de hotel reclutado por agentes de inteligencia para infiltrarse en una red de venta ilegal de armas que opera con la complicidad de la CIA y de el MI6. La serie es a la vez encantadora, estúpida, siniestra y aterradora: la primera parte tiene que ver con el casting, las locaciones, la musicalización. La segunda parte tiene que ver con una forma de entender el mundo que ya cansa: no hay imaginario que explique por qué alguien compra clandestinamente armas, por qué alguien las vende y por qué alguien las usa.
Liberada la guerra y el terrorismo de toda relación con las condiciones de existencia de las personas (llámeselas capitalismo, estados coloniales, subdesarrollo o tiranía) el asunto se resuelve en un enfrentamiento banal entre el Bien y el Mal. El malo del asunto, luego de probar ante su comprador las armas de destrucción masiva que le ofrece, dice: “nada tan bonito como el napalm en la noche”. El enunciado cita a otro en una película célebre, pero lo desvirtua. No quiere decir que se ha estetizado la violencia hasta un punto de locura sin retorno, sino que el Mal no tiene explicación racional (que no es su justificación) ni manera de ser imaginariamente vivido. No hay forma de terrorismo mayor que ése: decirnos que nos matan porque sí y no por un proceso de expansión capitalista contra el cual se pudiera protestar.


viernes, 1 de abril de 2016

La regalada


jueves, 31 de marzo de 2016




miércoles, 30 de marzo de 2016

Qué ganas de ir! Se me estruja el corazón...



Carri Completo



La Gran Gala Modernista, una fiesta inolvidable

por Hugo Beccacece para La Nación


a invitación anunciaba "Gran Gala Modernista". El programa de mano, que enumeraba los distintos capítulos de la fiesta, suscitaba esperanzas e incertezas encontradas: entrega de premios a los dos alumnos de colegios secundarios que habían ganado un concurso de cuentos breves y otro de poesía, la final de un concurso de recitadoras (un plato que prometía ser fuerte en su escolar perversidad), un concierto del cuarteto de Untref y el "Grand Bal" de clausura. Se celebraba el cierre del congreso internacional "La sutura de los mundos" sobre la obra de Rubén Darío, organizado por la Universidad de Tres de Febrero. El festejo se realizó en el teatro Margarita Xirgu. Antes de que se abrieran las puertas de la sala, los invitados circulaban en el hall. De pronto, desde el balcón del pullman, un travesti ataviado como una vedette, montado en unos tacos que propiciaban fracturas y esguinces, dejó caer plumas cortadas en pedacitos sobre la cabeza de los asistentes. La platea había sido modificada, se había levantado el corazón del patio de butacas y se había dejado una herradura de tres filas, de modo que el centro del salón estuviera vacío, salvo por una mesita y tres sillones.
En el escenario, el director Rubén Szuchmacher y Daniel Link, vestido con una levita y con una cadena al cuello de la que colgaba una condecoración nicaragüense que acababa de recibir, actuaron de maestros de ceremonias. Szuchmacher, al principio del acto, no sólo recitó el poema Caupolicán, también lo escenificó. Cuando dijo los versos "robusto tronco de árbol al hombro de un campeón / salvaje y aguerrido...", se vio aparecer por la entrada de platea, a un joven atlético, no demasiado vernáculo, los fornidos músculos al desnudo, cubiertas las vergüenzas por una breve tela de inspiración indígena, llevando sobre un hombro en lugar de un tronco un dorado candelabro de pie, de esos monumentales como los que Luis II de Baviera utilizó para decorar el Salón de los Espejos del castillo de Herrenchiemsee.
Hubo otro recitado escenificado de intención más espectacular y mundana. Mientras se escuchaban los versos de "Era un aire suave...", apareció la marquesa Eulalia, la de las risas y desvíos dedicados "al vizconde rubio de los desafíos y al abate joven de los madrigales". No sólo apareció en el recitado, también apareció en el teatro, con un vestido largo de tul blanco, echada la cabeza hacia atrás para destacar la línea del cuello. Reía la marquesa en silencio como en el cine mudo, sentada a un sillón; pronto tuvo enfrente al vizconde rubio (no era tan rubio) y, poco después, a Daniel Link, abanico rojo en mano, que la acompañó en las risas. Por una puerta lateral entró Mercurio, invocado por Darío en la poesía. En esta ocasión, Mercurio se había encarnado en un mulato al que le habían dorado el cuerpo perfecto con un barniz, lo que daba como resultado una piel verdosa. Mercurio estaba desnudo, salvo por un tapasexo, ya que no taparrabo: el rabo estaba íntegramente expuesto en todo su esplendor juvenil y le arrancó a Sylvia Molloy la exclamación: "¡Tiene un derrière...!" En efecto, lo tenía. También estuvo la Diana de Darío, interpretada por una actriz envuelta en tules blancos y cortos, que dejaban ver muslos poderosos. Diana daba saltitos mientras agitaba arco y flechas; Mercurio, en cambio, era una estatua inmóvil.
Entre recitado y recitado, se desarrolló un breve concierto. El notable Cuarteto de cuerdas Untref interpretó movimientos sueltos de obras de Alberto Williams, Julián Aguirre, Teresa Carreño, Arnold Schönberg, Claude Debussy y Maurice Ravel. Por último, Szuchmacher invitó al baile, que se inició con Danubio azul. El vals tiene un ritmo envolvente y exige movimientos envolventes, sin embargo, los bailarines porteños se entregaron a una danza curiosamente ortogonal. Movían las piernas con rigidez de hojas de tijera que se abrían y se cerraban casi con chasquidos marciales.
En los palcos y platea estaban Aníbal Jozami (el único de esmoquin), Diego Bentivegna, Sylvia Molloy, Edgardo Cozarinsky, Arturo Carreras, Tamara Kamenszain, Raúl Antelo, Carlos Battilana, Daniel Link, Diana Wechsler, Noe Jitrik, Sebastián Freire, María Moreno, Laura Isola y Jorge Telerman.
Intenso festival académico.

martes, 29 de marzo de 2016

Me subo a este barco

Proponen un canal navegable de mil kilómetros para trasladar la producción de Córdoba

Nacería en Arroyito y desembocaría en un puerto de aguas profundas en Buenos Aires. Permitiría bajar seis veces el costo de un flete en camión. La inversión, menor a la de una autopista.



(gracias, Diego).
 

Buenos Aires no se vende


En la Ciudad de Buenos Aires la gestión del PRO ya ha privatizado más de 170 hectáreas de tierras públicas.

Ciudad de Buenos Aires, 29 de Marzo de 2016

La privatización de tierras públicas, a través de su concesión o su venta, no sólo implica que algo que es de toda la sociedad pasa a ser explotado o utilizado por una parte de ella o uno de sus integrantes.

También significa que el destino y el uso de dicho bien común tendrá como norte intereses individuales y no colectivos. Y que principalmente estos intereses individuales serán puramente económicos. Es decir, constituye un avance de la mercantilización de la Ciudad.

En esta dirección, también implica el incremento de la deuda social y ambiental en la Ciudad. La existencia de un banco de tierras de grandes proporciones resulta necesario para la efectiva implementación de políticas orientadas a resolver la grave emergencia ambiental y habitacional que vive la Ciudad de Buenos Aires.

La descapitalización de la Ciudad a través de la privatización de sus tierras públicas ha demostrado que no es el camino para solucionar estas emergencias. Al contrario, la tierra pública que se concesiona y vende genera para el futuro la necesidad de recobrarla pagando más. La privatización es otra forma de endeudamiento hacia el futuro.

Por otra parte, la privatización es profundamente injusta. El esfuerzo colectivo es apropiado por unos pocos. La vitalidad y diversidad de la comunidad es desvirtuada por criterios uniformes determinados por la rentabilidad. La Ciudad se desanima, se desalma, pierde su identidad y vida.

Desde el inicio de la Gestión del Pro se han privatizado más de ciento setenta (170) hectáreas de tierra pública, es decir, 170 manzanas de la Ciudad. Sin ánimo de agotar el listado, enumeramos las siguientes ventas de tierra pública y concesiones con las superficies involucradas aproximadas:

  • La Ley N° 3232 autorizó la venta de tres predios conocidos como de Catalinas Norte (1,5 ha).
  • La Ley N° 3.396 autorizó la venta de terrenos de la Ex Au3 (10 ha).
  • La Ley N° 3.730 otorgó permiso de uso y explotación de un sector del Parque Jorge Newbery a la Asociación Civil Club de Amigos por 20 años (10 ha).
  • La Ley N° 4.473 autorizó la venta del Edificio del Plata (0,5 ha)
  • La Ley 4.476 concesión parte del Parque Roca por 30 años para la explotación del Centro de Transferencia de Cargas a la empresa CTC Administradora S.A. (37 ha).
  • La Ley N° 4.481 autorizó la venta de decenas de inmuebles.
  • La Ley 4.740 autorizó la venta de 32 inmuebles (55 ha)
  • La Ley N° 4.887 otorgó permiso de uso y explotación por 10 años del campo de deportes ubicado en el Parque Gral. Las Heras (0,5 ha).
  • La Ley N° 4.950 autorizó la instalación de bares en los espacios verdes.
  • Venta de los terrenos de casa Amarilla (3 ha).
  • La Ley N° 5.151 otorgó por 20 años al Club Atlético River Plate el uso exclusivo de un tramo de la calle Juan F. Sáenz Valiente y sus aceras, comprendido entre la Av. Presidente Figueroa Alcorta y Av. Lugones
  • La Ley N° 5.498 otorgó a la Asociación Civil Golf Club José Jurado la explotación por 20 años de la totalidad del Parque de las Victorias (45 ha).
  • El Decreto N° 167/2013 privatizó el predio denominado "Ingeniero Agrónomo Benito Carrasco por 4 años (10 ha).
  • El Shopping Distrito Arcos fue habilitado ilegalmente sin destinar parte de su predio a la Ciudad (1.5 ha).
  • El Shopping Abasto ocupa una plaza pública.
  • Las canchas de paddle y de fútbol en el Parque Sarmiento.
  • Decenas de Locales Gastronómicos y bailables en Costanera Norte.

                     Actualmente se encuentran en proceso de privatización:

  • La concesión del Centro de Exposiciones al lado de la Facultad de Derechos
  • La concesión de predios para destinos gastronómicos y bailables en el nuevo Distrito Joven en Costanera Norte.
  
Todo este proceso de profundización de la privatización de la tierra pública siempre justificado hipócritamente por el bien común no ha mitigado ni mínimamente la grave crisis habitacional y ambiental de la Ciudad.

En este contexto, el día 3 de diciembre de 2015, la Legislatura de la Ciudad aprobó en primera lectura el proyecto de ley N° 2485-J-2015 que crea la Agencia de Bienes S.E. y autoriza la venta de los predios del Tiro Federal y del Dorrego, del Centro Cultural Recoleta, etc.

Esta Sociedad del Estado es una inmobiliaria de tierras del Estado con capacidad para vender todos los terrenos y edificios de la Ciudad ubicados al norte de la Av. San Juan.

Esta Agencia viene a sumarse a las ya existentes Corporación Puerto Madero y  Corporación Buenos Aires Sur a través de las cuales se ha vendido sin control tierras públicas del sur de la Ciudad.

El Jefe de Gobierno pretende utilizar estas tres Corporaciones como un cheque en blanco para poder decidir la venta de cualquier inmueble de la Ciudad ubicado en cualquier parte de su territorio, sin autorización de la Legislatura ni de las Comunas y sin conocimiento de la ciudadanía. Esto en violación flagrante de la Constitución, de la Democracia Participativa y de las competencias exclusivas y concurrentes de las Comunas.

El día 29 de marzo en la Legislatura Porteña se realiza la Audiencia Pública para que la ciudadanía opine sobre la legalidad y conveniencia de este proyecto de ley.

AQUÍ el INFORME COMPLETO elaborado por el Observatorio del Derecho a la Ciudad que explica en forma exhaustiva los alcances e implicancias del proyecto de ley que crea la Agencia de Bienes S.E.

AQUÍ el Manifiesto consensuado por las organizaciones y asambleas que impulsan la Campaña "Buenos Aires NO se Vende".

AQUÍ el proyecto de ley con aprobación inicial que crea la Agencia de Bienes S.E. y su ANEXO. 

Ciudad de Buenos Aires, 29 de Marzo de 2016
Contacto: 15-3655-3465
Twitter: @obs_der_ciudad
FB: https://www.facebook.com/ObservatorioDerechoalaCiudad

lunes, 28 de marzo de 2016

Macrokirchnerismo

 Los bienes públicos de la Ciudad de Buenos Aires
no pueden darse a remate

Con media sanción de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, con el voto favorable de 44 legisladores se aprobó el 3 diciembre del año pasado, en primera lectura, sin debate y sin discusión,  la creación de una sociedad estatal, la AGENCIA DE BIENES SE. (1)  Se trata de la creación de un ente autónomo que se adjudica el derecho de vender todos los terrenos y edificios de dominio público de la Ciudad ubicados al norte de la Avenida San Juan. Con este proyecto, sumado al de la Corporación del Sur y la Corporación Puerto Madero, el territorio completo de la Ciudad queda en manos de la voluntad exclusiva del Poder Ejecutivo: cada decisión que se tome respecto de ellos no pasa por ningún control público, ya sea la Legislatura, las Comunas o cualquier instancia de decisión ciudadana. En el proyecto de ley se esgrime un solo argumento: cualquier bien público puede ser enajenado si el Gobierno de la Ciudad lo considera innecesario para la gestión.

Ninguna ciudad del mundo reduce su patrimonio con un argumento tan simplista e incomprensible como el de la falta de necesidad. Es inaceptable que se pretenda enajenar el patrimonio de una ciudad  sin tener un plan de desarrollo urbano que determine qué ciudad necesitamos. No se puede y no se deben tomar decisiones sin contemplar el futuro social, sanitario, cultural y ambiental de toda la población.
Nos preguntamos entonces: ¿Qué quiere decir que un bien común es innecesario para la gestión? ¿Dónde están las necesidades concretas de la ciudadanía en este principio?

Estamos ya ante una ciudad donde el espacio público es escaso, en la que plazas, parques y veredas están seriamente comprometidas y las áreas verdes han dejado de guardar relación con la cantidad de población. La Organización Mundial de la Salud recomienda 14m2 por habitante y, hoy por hoy, Buenos Aires, en sus cálculos más optimistas, cuenta con menos de 3,5m2. Atenta contra el bienestar general que se quieran vender tierras, espacios o edificios para uso privado. En este contexto, desarrollar proyectos de este tipo está en contra de la tendencia mundial de preservar los bienes urbanos para los beneficiarios de hecho: la comunidad en su conjunto.

La lista de predios en vías de privatización no ha sido publicitada oficialmente. Toda información al respecto es difusa. En tratativas de urbanización y venta están, entre otros, el Tiro Federal Argentino en Núñez, el Dorrego en Colegiales, el Cuartel de la Policía Montada en Palermo, el Empalme Ferroviario Norte en Retiro. También el Autódromo, el Centro Cultural Recoleta, el CEMIC, el Distrito Joven Costanera Norte, la Casa Amarilla de la Boca y otros que ya corren por cuerda separada.

La información recabada con dificultad revela más de 2.400 inmuebles que involucran a 12 de las 15 comunas. El mapeo de bienes a enajenar se potencia con las grandes fracciones indivisas de propiedad del Estado Nacional en el territorio de la CABA y revela un cuantioso botín público al servicio de la especulación inmobiliaria de grupos de capital privados. Sin información, planificación, ni control, se pone seriamente en riesgo el futuro urbano-ambiental de una ciudad inundable, con déficit de espacios verdes y desarrollos urbanísticos tipo Puerto Madero en la banda costera del río de La Plata, a la vez que se extingue el potencial de aprovechamiento público de este capital social-urbano.

Estamos ante un proceso de asociación especulativa de tierras públicas en beneficio del usufructo privado que amenaza el futuro de la Ciudad. Se trata de la aplicación de un modelo extractivo cuya única finalidad es beneficiar a unos pocos desarrolladores estimulados por un atractivo económico que contrariamente a la lógica, no engrosa las arcas públicas, sino que las saquea.

Además, desde el punto de vista jurídico, la creación de la AGENCIA DE BIENES SE es de una flagrante inconstitucionalidad: se trata de una delegación indebida del poder Legislativo y de las Comunas torciendo el mandato constitucional y aboliendo el derecho vecinal a determinar la identidad de su hábitat. El Estado está actuando exclusivamente como promotor de los negocios privados, de la especulación inmobiliaria. En este sentido se violan, entre otros, los Artículos 82, 84 y 89 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. A este accionar no fue ajena, una vez más, una alianza entre los Legisladores porteños del kirchnerismo y los del PRO, quienes, desde hace ya varios años no vacilan en votar conjuntamente aquellas leyes que se unificaron en el llamado “Pacto Pro-K” y constituye, hasta el momento, la tercera privatización de bienes públicos de la Ciudad después de la creación de Puerto Madero y la Corporación del Sur.

Seriamente preocupados, consternados por las consecuencias incalculables del proyecto en caso de sancionarse definitivamente la Ley, Plataforma 2012 quiere llamar a la reflexión a los responsables de su sanción definitiva. Es la ciudadanía en su conjunto y no un grupo de operadores quienes deben decir qué ciudad queremos. En ella están involucrados nuestra salud, nuestra calidad de vida, nuestro equilibrio social y ambiental y nuestros bienes simbólicos. Rechazamos una ciudad al servicio de la especulación inmobiliaria donde en el altar de los negocios se sacrifica nuestro hábitat, nuestros bienes comunes, nuestra salud, nuestro patrimonio arquitectónico y cultural de la Ciudad. No podemos permitirlo.

(1) Votaron a favor de la Ley: José Luis Acevedo (PRO), Gabriela Alegre (FPV), Jorge Aragón (FPV), Juan Pablo Arenaza (PRO), Christian Bauab (PRO), Gabriela Cerruti (Nuevo Encuentro), Cecilia de la Torre (PRO), Agustín Forchieri (PRO), Edgardo Adrián Form (Partido Solidario), Gabriel Fuks (FPV), Jorge Garayalde (PRO), Alejandro García (PRO),Cristina García de Aurteneche (PRO), Agustín Garzón (PRO), Dante Gullo (FPV), Raquel Herrero (PRO), Héctor Huici (PRO), Aníbal Ibarra (Frente Progresista y Popular), Daniel Lipovetzky (PRO), D. Martínez Barrios (PRO), V. Morales Gorleri (PRO), Oscar Moscariello (PRO), María Muiños (FPV), Fernando Muñoz (Liberación), Claudia Neira  (FPV), Claudio Palmeyro (Sindical Peronista), Paula Penacca (FPV), Natalia Persini (PRO), Fernando Petrella (PRO), Lorena Pokoik (FPV), Carmen Polledo (PRO), Daniel Presti (PRO), Roberto Quattromano (PRO), Francisco Quintana (PRO), María Rachid (FPV), Cristian Ritondo (PRO), Victoria Roldán Méndez (PRO), Lía Rueda (PRO), Federico Salvai (PRO), Gabriela Seijo (PRO), María Spalla (PRO), Jorge Taiana (FPV), Paula Villalba (PRO). Se abstuvieron: Javier Gentilini (Frente Renovador) y Graciela Ocaña, (Confianza Pública). Votaron en contra: Hernán Arce (Partido Socialista), Pablo Bergel (Verde al Sur), Alejandro Bodart (Movimiento Socialista de los Trabajadores), José Campagnoli (Nuevo Encuentro), Adrián Camps (Partido Socialista Auténtico), Patricio del Corro (Frente Izquierda y de los Trabajadores), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Pablo Ferreyra (Seamos Libres), Virginia González Gass (Partido Socialista Auténtico), María Gorbea (Suma+), Juan Nosiglia (Suma+), Paula Oliveto Lago (Coalición Cívica), Hernán Rossi (Suma +), Gustavo Vera (Bien Común).
Por Plataforma 2012 - Grupo Promotor:
Osvaldo Acerbo, Julio Aguirre, Mirta Antonelli, Jonatan Baldiviezo, Héctor Bidonde, Jorge Brega, José Emilio Burucúa, Diana Dowek, Lucila Edelman, Roberto Gargarella, Adriana Genta, Adrian Gorelik, Alejandro Katz, Diana Kordon, Darío Lagos, Alicia Lissidini, Rubén Lo Vuolo, Gabriela Massuh,  José Miguel Onaindia, Patricia Pintos, Marcelo Plana, Daniel Rodríguez, Ana Sarchione, Beatriz Sarlo, Maristella Svampa, Rubén Szuchmacher, Nicolás Tauber Sanz, Jaco Tieffenberg, Enrique Viale, Patricia Zangaro.


Web Plataforma 2012
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Conspiraciones contra la banalidad

¿De qué hablan Barack Obama y Mauricio Macri cuando hablan de Derechos Humanos? ¿Son los sitios de memoria las tumbas de desaparecidos y desaparecidas como arriesgó el presidente de Estados Unidos? La Ex Esma, como sitio emblemático está expuesta a ser el lugar donde se lave de sentido el terror como maquinaria de aplicación de un sistema económico. Conspirar contra eso es la tarea.

Por Verónica Gago para Emergente



1.
El nuevo gobierno no va a desarmar la ex ESMA, el mayor ex centro clandestino del país. Tal vez se proponga algo más efectivo: producir un tipo de desplazamiento neutralizador. Mejor dicho: banal.
Hay una hipótesis política en juego: que la ex ESMA se convierta en un campus de organismos internacionales que hacen de los derechos humanos una ideología global al mejor estilo ONG.
Sin embargo, hacer una operación de banalización no es sencillo. Exige trabajar con elementos de la realidad para alinearlos con un profundo deseo de orden y de pacificación (la clave es la idea de protocolo). La banalización sería así la manera más práctica de rasurar todas las espesuras, tensiones y complejidades que los derechos humanos fueron forjando en Argentina pero de una manera que no es, como se tiene a veces el reflejo de pensar, por medio de la clausura directa.
Esta hipótesis se discute con una escena inaugural de relevancia también global y que hace al núcleo del asunto: la visita de Barack Obama a la Argentina y el debate sobre su paso por el ex centro clandestino. La presencia del presidente norteamericano (vaya o no a la ex Esma o al Parque de la Memoria, finalmente el debate ya se abrió) redobla la efectividad de la conversión, ya que ésta proviene de una ambigüedad que habría que registrar: a la vez que banaliza, es capaz, tal vez, de satisfacer la expectativa de reconocimiento estatal e internacional del genocidio. El gesto de desclasificación de archivos que prometen al unísono Estados Unidos y el Vaticano van en este sentido. El punto es complejo porque traza una suerte de continuidad con un reconocimiento en que el Estado se empeñó hace años y que no sería simplemente desconocido ni suspendido. Ahora, los derechos humanos devienen marca global, y un capital político de integración al orden mundial.
El contrapunto con tal uso de los derechos humanos, sin embargo, no depende tanto de los elencos de los gobiernos (¿algunos tendrían más derecho a usarlos o evocarlos que otros?), sino de una genealogía anterior, de la cual proviene su fuerza y su criterio de lucha más allá del reconocimiento gubernamental. En Argentina, los derechos humanos se construyeron en la historia reciente siempre como experiencia en tensión: entre la bandera de lucha y la victimización, registrando sus combates y dilemas internos, anudándose siempre con un afuera que los corre una y otra vez de un confín predeterminado. Constituyeron así un campo de batalla para las luchas en democracia, aliándose con reclamos e injusticias que iban más allá de la dictadura, más allá de las militancias orgánicas y, durante muchos años, más allá del Estado.
Su inscripción espacial en lo que podría convertirse en una suerte de parque temático de la corrección política internacional tendría un efecto de despolitización perdurable: aplanar tal excepcionalidad, esa que hizo que en Argentina los derechos humanos se nutran de una prosa militante, se conjuguen con combates callejeros capaces de hacer de la democracia algo más que un conjunto de procedimientos formales. Los derechos humanos como un humanitarismo edulcorado y discurso legítimo apto para la escena internacional devienen así sólo un archivo de víctimas.

2.
El segundo punto es que esa modalidad de los derechos humanos los vuelve compatibles con dos políticas-discursos que no lo eran: la seguridad y la lucha contra el narcotráfico. En la medida en que lo que organiza y estructura es una agenda de tipo global, esa combinación se hace no sólo posible sino altamente funcional, al punto que conecta anti-terrorismo con intervención humanitaria colonial, lavado de dinero con economía popular, etc. Y termina anudada en el horizonte de los tratados de libre comercio denominados de segunda generación (no es el regreso, simple y llano, al Consenso de Washington). En esta escena debe inscribirse también iniciativas empresariales locales que, junto a Interpol y Google Maps, acaban de lanzar el sitio www.argentinailegal.com para la denuncia anónima de manteros, ferias “saladitas”, trabajadores “clandestinos”, etc.
La restauración es novedosa justamente en su producción de banalidad. El código que circula y aceita la suba de precios y de tarifas, los recortes y despidos, pero también una larga continuidad de criminalización en los barrios más populares (¿hay que recordar quién fue el ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires los últimos años?) tiene tres puntos: la gestión empresarial (de la vida en su conjunto), la seguridad policial (como gestión de un orden que también es para-estatal) y la fe en el futuro (los vectores transversales de la última campaña electoral de todos los candidatos).

3.
La ex ESMA es emblemática porque funcionando como campo de concentración no dejó de poner de relieve su palabra escuela –exponía una pedagogía-, porque pasó a la historia por su ensañamiento especial sobre el cuerpo de las mujeres –como maternidad clandestina y mecanismo de apropiación de hijxs (hay que recordar que el Tigre Acosta la denominaba “su Sardá”)– y porque funcionaba como oficina de prensa –con pretensiones de dar contenido al proyecto político de Massera con mano de trabajo verdaderamente esclava. Tres líneas (la educación, el cuerpo femenino, la producción de información) que siguen siendo claves de todo dispositivo de poder que se construye por el terror.
Algunas mujeres que pasaron por allí le dieron un nombre específico: ese infierno. Pilar Calveiro fue la más precisa para trazar la fisonomía del poder desaparecedor y sus delirios soberanos y religiosos de los militares a cargo: tenían “la pretensión de ser dioses” (y, claro, curas que los bendecían). Pero también a la hora de sintetizar la fuerza de la resistencia en las peores condiciones: “Desde el momento en que el secuestrado conspira, su vida cambia, comienza a pertenecer a algo distinto del campo y opuesto a él desde adentro”.
Desde su “recuperación” (en el 2004), la ex ESMA fue objeto de muchas polémicas. Museográficas, espaciales, arquitectónicas, políticas, artísticas. ¿Qué significa ocuparla? ¿Cómo un espacio que aun es prueba judicial podría ser intervenido? ¿Qué modos de estar ahí son a la vez compatibles con una memoria viva y una sacralidad impuesta por el espesor dramático de su historia? ¿No es más fuerte su vacío que su conversión en museo? ¿Qué engranaje de la memoria urbana colectiva se guarda en esos edificios a los que hoy balconean grandes torres de departamentos y que estuvo, como predio, siempre emplazado en medio de la ciudad?
Pero porque primero se hizo justicia popular en los barrios de la ciudad, como se conquistó con los recorridos de los escraches y los mapas que sacaban de la impunidad a los genocidas gracias a la investigación independiente de vecinxs y organizaciones sociales, es que se llegó a lugares como la ex ESMA con cierta noción cartográfica. Una trama de luchas, consignas y apropiaciones del espacio hacía posible, al menos, abrir espacios del horror al debate público.

4.
La banalización reconduce todo a una especie de escena pacificada. Como el Nunca más a la violencia de Macri en la apertura de las sesiones parlamentarias o como se puede ver en el Facebook de Rodríguez Larreta, que promociona un video sobre el Parque de la Memoria, con música y sol, diciendo: “En la franja costera del Río de la Plata hay un parque muy grande dedicado a las Víctimas del Terrorismo de Estado. Es un lugar para conmemorar a todos los desaparecidos por la represión estatal y para que aquellas generaciones que no lo vivieron conozcan su historia”. Mucho más eficaz, de nuevo, que las polémicas al estilo Marcelo Birmajer que se queja en el diario Clarín de las intervenciones artísticas en ese predio para, en el fondo, argumentar que las organizaciones armadas eran organizaciones criminales.
Mientras el Parque de la Memoria o la ex Esma pueden ser integrados al paisaje global de los derechos humanos, se cierra sin dudar el área de derechos humanos del Banco Central, a cargo de investigar la conexión y la responsabilidad de empresas y civiles en los juicios de lesa humanidad como engranajes concretos de articulación entre capital financiero, negocios públicos y privados y control social, ayer y hoy.
¿Qué es lo que en la ex ESMA se intenta neutralizar y banalizar? Lo que allí se ve como maquinaria: el uso del terror como fundamento político de la concentración económica pasada, presente y futura. Una fecha como el 24 de marzo no es un simple recuerdo de las víctimas. Es un modo de denuncia y de producción de inteligibilidad social para las continuidades recurrentes entre violencia y explotación, entre seguridad y criminalización de la pobreza y la protesta, entre normalización de la diferencia y miedo difuso. Lo que pasará en la ex ESMA excede sus muros. Concentra un drama mayor que no puede resolverse en otro lado que no sea en las calles. Conspirar es la clave.

sábado, 26 de marzo de 2016

En nombre de los 30.000



Fuente: Perfil

Por Daniel Link para Perfil



Cada 24 de marzo pienso en mi primo Fernando y su voz (la que recuerdo o la que imagino, porque a esta altura del partido esos registros son indiscernibles) me dice que habla en nombre de 30.000, y yo trato de que me conteste qué pasó, porque una cosa es saber que alguien fue condenado por haber hecho tal o cual cosa (y evaluar la pertinencia o no de esa pena) y otra cosa es el veredicto indeterminado, un veredicto al ser, a una forma de pensar o a una afiliación. Esa herida es incurable.

Como tantos otros, me di cuenta tarde del golpe. En marzo de 1976 yo tenía 16 años, empezaba quinto año de la escuela secundaria, era secretario general del Centro de Estudiantes y creía que el golpe de Estado era uno más de la larga lista de sublevaciones militares que habían acompañado mi infancia (“Me acuesto con Illía –así acentuado–, me levanto con Onganía”, era un versito que había aprendido de mi abuela materna).

Ese año nos tocó organizar el acto del Día de la Raza. Apenas cumplidos mis 17 años, yo fui designado para hacer el guión de esa pieza con la cual nos despediríamos del colegio. Entre los textos que se leyeron había fragmentos del Canto general y de Confieso que he vivido de Pablo Neruda. Entre las canciones que tocaron y cantaron mis amigos músicos de entonces, incluimos ese hermoso fragmento de la Cantata Sudamericana que dice: “Otra emancipación, otra emancipación/ les digo yo/ les digo que hay que conquistar/ y entonces sí/ y entonces sí mi continente acunará/ una felicidad, una felicidad/ con esta gente chica como usted y como yo”.

La profesora de Historia, la Sra. Silveyra, y otras esposas de coroneles y capitanes responsables de nuestra educación abandonaron el salón de actos de inmediato (lo que, a nuestro juicio, fue un insulto a la bandera de ceremonias). La profesora de Literatura, a quien secretamente yo le dedicaba mis estúpidos poemas de entonces, me convocó para decirme que todos los que habíamos participado de esa conmemoración corríamos, entre otros riesgos, el de ser expulsados del colegio. Nos habíamos transformado en “rojos” que hacían “propaganda subversiva”, no ya por los textos y canciones que elegimos, sino también por el uso del color del telón del teatro de mi colegio (que era, desde siempre, de terciopelo rojo). Entonces me di cuenta de que algo más grave que Lanusse estaba sucediendo. Yo era buen alumno y mi beligerancia política se había canalizado hasta entonces en el reclamo de más papel higiénico en los baños y cosas por el estilo. No entendía lo que pasaba.

Tampoco entendía lo que pasaba en mi familia, angustiada y dividida por la desaparición de mi primo Fernando Rizzo, con cuyos libros, que le compré años antes a precio de saldo, había armado mi primera biblioteca. Ese 12 de octubre, mis amigos y yo empezamos a comprender el valor de una ausencia, de dos, de tres, de treinta mil. Yo empecé a entender lo que significaban los enloquecidos viajes de mi tía a los cuarteles y las cárceles de todo el país tratando de encontrar sin suerte a su hijo, y lentamente nos fue dominando la tristeza de una pseudo-existencia vivida a escondidas y el horror de la realidad, que empezaba a atravesarnos. O mejor dicho: nosotros, que abandonábamos el colegio, empezábamos a circular a través de una realidad horrible con la tristeza del testigo de algo de lo que nunca podrá hablar con dignidad.

Cuarenta años después, todo sigue más o menos igual, en lo que respecta a mi propia capacidad para sostener un discurso, y por eso, en su momento, evité referirme a las tristes, desencaminadas y mezquinas declaraciones del Sr. Darío Lopérfido.

Por fortuna, la sociedad civil tiene mejores recursos que yo para el asunto, lo que quedó demostrado no sólo en el unánime repudio del que fueron objeto los dichos del Sr. Lopérfido sino, antes, en la conducta ejemplar de las organizaciones de defensa de los derechos humanos, que no cejaron un instante en sostener un deseo de verdad y de justicia que no ha cesado y que no debe cesar. Provocaciones como las de Darío nos hunden en la pena porque sólo redoblan el veredicto indeterminado.


viernes, 25 de marzo de 2016

Lo que la tele no mostró




Fuente: Clarín