sábado, 29 de diciembre de 2007

Casa de campo

Por Daniel Link para Perfil

Ni los diarios son inmunes al verano, durante el cual ceden las páginas que habitualmente ponen al servicio de lo Real (es decir, de la muerte) para el despliegue de lo Imaginario (es decir, de la diversión). Nos entregamos por un rato al ritmo de los ciclos naturales, las variaciones climáticas, los ritmos del día y las comidas de estación: cuando existía el campesinado y la vida rural, no se hablaba de otra cosa, porque la vida se dejaba oír asociada al rumor del viento y el canto de los pájaros, y cada relámpago en el horizonte podía ser una amenaza fatal para la comunidad de lo diverso.
Después llegaron las ciudades y más tarde los Estados, con su potencia de maldad, a conquistar el mundo natural o simplemente aniquilarlo.
Hoy, sólo sentimos en verano el temblor de felicidad o desdicha asociado a los eventos de la Tierra: como veraneantes, nos entregamos a la nostalgia por un mundo perdido.
Mientras anoto este propósito en la última página del libro que estoy leyendo, sentado bajo un sauce que yo mismo planté hace algunos años, una araña escondida en un arbusto próximo deja flotar en el aire el hilo brillante de baba con el que pretenderá atrapar algún insecto. Antes, el hilo deberá encontrar un punto de sostén en otra parte, para que ella pueda tejer su trampa viscosa.
¿Lo conseguirá? ¿Será la brisa la adecuada? ¿Algún animal desbaratará los planes de los que ella nada sabe? Entregada como está a lo Imaginario (la araña sueña, el gato sueña, nosotros soñamos), bien puede ser mi Virgilio veraniego. Como la araña, dejo volar al viento un hilo brillante de imaginación, a ver con qué se encuentra. En abril, a más tardar, habrá que cerrar la casa.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Aire fresco/ Aire envenenado

La tragedia del local de Once: derivaciones de la investigación judicial

Cromagnon: condenaron a bomberos
Un comisario y un principal recibieron penas de 4 años de prisión por cobrar coimas para emitir certificados contra incendio

martes, 25 de diciembre de 2007

25 de diciembre en el campo

Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz
Grrrrr Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZz

sábado, 22 de diciembre de 2007

Regalo de navidad

No nos privamos de nada: acá, los escenarios de Lost vistos desde el Google Earth y el trailer de la cuarta temporada, que empieza el 31 de enero de 2008. ¡Feliz navidad!

Atorrantes

Por Daniel Link, para Perfil

"Looos creadores: así se expresan looos creadores", era el lema de un viejo spot televisivo que no recuerdo ya qué administración intercalaba entre los programas de la televisión pública con poemas más o menos célebres (sus autores, sin duda, lo eran), leídos con emoción e ilustrados con fotografías.
En estos días que corren contra la corriente navideña, los creadores también se expresan, ¡Dios nos libre!, sobre el mundo del trabajo y la política. Sobre lo segundo, cualquiera puede decir lo que le plazca, siempre y cuando lo haga con un mínimo de inteligencia (no es el caso). Sobre lo primero, sin embargo, convendría recordar a looos creadores el viejo aforismo familiar, que ha ganado vigencia con los años: "¡Vayan a laburar, atorrantes!". De ese modo comprenderían un poco mejor las durísimas reglas del mundo del trabajo y no andarían haciendo circular cartas ridículas y estampando sus graciosos nombres en cuanta papeleta quejosa se les cruza en el camino.
Me explico, me repito: un pueblo sin cultura es un pueblo hundido, y como en las sociedades contemporáneas el pueblo es la base de la soberanía, un pueblo educado es la única vía para sostener el sistema político en su conjunto.
Una esfera cultural sin objetivos pedagógicos para el pueblo sólo puede pensarse a sí misma como el espectáculo vil e infamante al que pareciera que nos hemos ido acostumbrando en los últimos quince años.
La Secretaría de Cultura de la Nación llevó adelante, con resultados nada felices, una política de concursos públicos para los museos nacionales (el único expediente que consiguió atravesar las impugnaciones sindicales fue el publicitado concurso para el Museo Nacional de Bellas Artes). Amparados en ese ejemplo, los artistas rosarinos se movilizaron y consiguieron que los museos de Rosario renovaran sus cargos, también, por concurso público de antecedentes y oposición. Otro tanto están haciendo en estos días los bahienses mediante una carta que reclama "la aplicación de métodos democráticos que garanticen la idoneidad, capacidad de gestión y conocimiento del campo cultural de los designados, mediante concursos abiertos y públicos" (quienes acuerden con la iniciativa pueden escribir adhiriendo a museobahia@yahoo.com.ar).
En la Reina del Plata, sin embargo, a nadie se le ocurre reclamar lo mismo para todas las áreas en las que una política semejante nos ahorraría el espectáculo lamentable de la lucha por un carguito, unos pasajes, unos honorarios, una vidriera. Lo primero es sacar a la cultura del penoso sistema de clientelismo político que no hace sino hundir más lo ya hundido. Las instituciones culturales y educativas (escuelas, teatros, museos, bibliotecas, y también esas raras instituciones que son los festivales) deberían estar bajo la dirección de especialistas designadas por concursos públicos de antecedentes y oposición durante períodos que, necesariamente, sean distintos de los ciclos del calendario político (cinco años alcanza para medir la eficacia de un proyecto). Las autoridades salientes de la ciudad de Buenos Aires tuvieron tiempo y oportunidades para llevar adelante esa política, pero les debe de haber parecido poco elegante someter a looos creadores a papeleos y papelones. Ahora, todo el mundo se rasga las vestiduras en nombre de una ciudadanía (en el mejor de los casos), que contempla atónita o enfurecida lo que no ha sido pensado para el pueblo (como base de la soberanía, etc.), sino para el disfrute de los elegidos de turno, los que no quieren trabajar para el pueblo, sino expresarse.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Adelántese por la izquierda

A las 0 del 30 de diciembre se adelantará una hora el reloj

Es en el marco del plan para el uso racional de la energía, que además limita el consumo en edificios públicos; advertencia de Cristina a los empresarios.

Otro que se nos fue

Renunció el director del Bafici

El crítico y programador de cine Fernando Martín Peña deja su cargo por diferencias con las nuevas autoridades de la ciudad; la semana próxima se anunciará su sucesor.*

*Tenemos, claro, algunas hipótesis.

Para tener en cuenta

un blog que será muy visitado en estos días.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Unión concubinaria

Uruguay, el primer latinoamericano en legalizar a las parejas gays

El Senado uruguayo convirtió en ley el proyecto que reconoce para las parejas del mismo sexo iguales derechos que a matrimonios, excepto la adopción. También comprende a las uniones heterosexuales.

Los artificios de Cozarinsky

Ayer pensé que era martes 13 (o cosa semejante). Todo, desde la mañana, fue un tropiezo tras otro. A las cuatro de la tarde estaba al borde del suicidio y cuando salí de la peluquería, con una patilla más corta que la otra, pensé que iba a morirme. La Uocra me reservaba, todavía, un regalito inesperado. Tenía que ir a Recoleta, a la inauguración de Cozarinsky. Tardé como dos horas en llegar, y traspiré la camiseta (lo digo literal, se sabe que traspiro). ¡Viva, viva la interna peronista!
La muestra, preciosa (particularmente reveladora fue la foto de Cozarinsky joven masturbándose en la bañera, mirando unas diapositivas de vaya uno a saber qué). Después, el prócer de las letras (de nuestras letras, las que amamos) nos invitó a brindar ahí mismo, al lado de la entrada del shopping, donde nos entretuvimos mirando a la gente que salía, comentando los looks, adivinando sus historias.
Llegamos a la siguiente conclusión en relación con la última entrega de Confesionario: ¡A quién se le ocurre invitar a "artistas" a que hablen! Los artistas son tan bestias, quiero decir: taaaaaaaan bestias, que no controlan los efectos de discurso. Que hagan arte, los artistas. Que expongan en Ruth Benzacar, que vendan. Pero que nos ahorren la pesadilla de escucharlos (¡y eso que yo no estuve!). Sobre los asuntos de la cultura municipal no llegamos a conclusión alguna, salvo que todo parece más turbio, más opaco de lo que debería.
Al final de la segunda o tercera botella de champagne, ya no me acuerdo, unos fuegos de artificio pagados por Cozarinsky, sin duda alguna, iluminaron el cielo de la Recoleta. Multiplicamos los brindis embobados por la delicadeza del anfitrión, que terminó pidiéndome pesos diez para el taxi, porque se había quedado pato. En fin..., a la final, no era martes 13.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

¡Por fin alguien se atreve a decirlo!

MU, edición de verano
Abajo la culocracia!
Una tapa para protestar contra las portadas con las que nos obligarán a convivir en los kioscos este verano. Y una contratapa para proponer otra forma de mirar las cosas: Naomi Klein grita shock en un reportaje exclusivo -sí- que sintetiza los ejes de su nuevo libro, concebido en Argentina. Otra nota única: Manu Chao nos tocó el timbre. Y mucho más...

El niño de la navidad



En 1960, el escritor rumano exiliado Vintila Horia (1915-1992) ganó el premio Goncourt con su novela Dios ha nacido en el exilio, parte de la cual escribió en Argentina, donde vivió entre 1948 y 1953, y que narra el destierro de Ovidio, condenado por el inmundo Octavio Augusto a vivir el resto de sus días en el Ponto Euxino, en los límites orientales del Imperio Romano. Antes de morir, el Ovidio de Vintila Horia imagina una esperanza para el mundo en el nacimiento del hijo de Dios entre los hombres.
Los vlach romanizados parieron toda clase de criaturas, las más célebres de las cuales fueron un crudelísimo príncipe de Valaquia miembro de la Orden del Dragón y una condesa transilvana (Erzsébet Báthory, 1560-1614) bebedora de sangre de vírgenes, obsesionada por su propia juventud. El escritor irlandés Bram Stoker abrevó en esas fuentes de la historia rural del imperio romano y popularizó ambas figuras superpuestas, en 1897, con el nombre de Drácula. Más módica, Alejandra Pizarnik escribió La condesa sangrienta.
El joven dacio Petrişor Nicolae Ruge (20 años) había participado en la tercera temporada rumana de Bailando por un Sueño, la licencia de Televisa que dio la vuelta al mundo y causó estragos en la televisión argentina. Entonces quedó en tercer puesto con su compañera, una estrellita pop clonada de Britney Spears que se llama Andreea Balan. Petrişor y Balan formaron parte de la troupe de la primera edición internacional de Bailando: el exitosísimo Campeonato Internacional de Baile producido por Televisa para una audiencia planetaria y, para sorpresa de los organizadores del falso concurso, por poco hizo tambalear la estructura montada por la productora mexicana para consagrar a la desangelada pareja azteca. La inocente belleza del muchacho, su simpatía arrolladora, su humildad, su perpetuo éxtasis de felicidad y esa encantadora versión orientalizada de lengua romance (de castellano) en que se expresa, lo convirtieron en una estrella instantánea de la televisión latina (es decir, universal).
Cuando presentó a su familia ante las cámaras, un estremecimiento recorrió el mundo entero: ese joven hermoso que venía de los otros confines del imperio romano era más pobre que cualquier latinoamericano: su madre, una anciana campesina de cuento de hadas (la madrasta de Hansel y Gretel, probablemente), su padre, un carpintero con sólo dos dientes en la boca y una incomprensión total de lo que le estaba sucediendo, seguras víctimas de los planes de racionalización del dictador Nicolae Ceauşescu, que fatalmente lo condujeron al paredón de fusilamiento en la navidad de 1989. Petrişor estudiaba electrónica antes de entrar en la competencia rumana en nombre de su hermano (a quien le falta una mano, o varios dedos de una mano), que soñaba con tener una carpintería propia. Nunca había estudiado danza: lo suyo era dejarse dominar por la gracia infinita y la música del cielo.
Cuando dos culturas se tocan, hay un seísmo. Petrişor Nicolae Ruge es el nombre del hijo de Dios entre los hombres: hizo tambalear un imperio (ayer romano, hoy televisivo) que tuvo que fraguar entre gallos y medianoche un mecanismo de puntuación para evitar que el retoño dacio o transilvano, el heredero de Ovidio, arrasara con el dudoso patriotismo televisivo que, justo es decirlo, ni la audiencia mexicana (minoritaria en el internacional paquete armado por la empresa y sus secuaces) compartía con Televisa, que ya se prepara a martirizarlo para quitarnos toda esperanza de felicidad en este mundo.
Casi no hay fotos de Petrişor en la red (aunque son miles y millones las que claman su nombre), y las pocas que hay no le hacen justicia: para participar de la conmoción que provoca hay que verlo reírse o llorar. Su club de fans, entre los que me cuento, atiende en esta dirección.

martes, 18 de diciembre de 2007

Festilindo contrataca

Venimos, S. y yo, de una reunión topérrima en el barrio (Les Anciennes Combattants Les Anciens Combatants), donde se habló mucho de política municipal, y estamos en condiciones de informar a la audiencia (sin citar las fuentes, porque estábamos tan compenetrados con la mesa de postres y el champagne que no nos acordamos de quién dijo qué, y poco importa) que el Bafici no está taaaaan muerto como algunos creen. Su actual director habría recibido un ofrecimiento por parte de las autoridades de cultura de la ciudad de Buenos Aires que deberá responder hoy mismo, martes.
Si las negociaciones no prosperaran, naturalmente (porque siempre existe la posibilidad de que alguien se niegue a colaborar con un gobierno que ha despachado sin miramientos a sus compañeros de trabajo), hay una línea sucesoria que incluye nombres que por ahora no revelaremos (pero que no puede sorprender a nadie mínimamente enterado del papel que cumple el círculo de Cecilia Felgueras en la designación de funcionarios). Una de las "condiciones" que se discutirán es, naturalmente, como venimos pregonando desde este humilde espacio desde hace años, sacar al Bafici del reducto infame en el que actualmente funciona.
¡Va a estar buena Buenos Aires!

lunes, 17 de diciembre de 2007

¡Un aplauso para el asador!


Ya salió Berazachussets de Leonardo Ávalos Blacha publicada por editorial Entropía.

Hoy, imperdible


Requiem K 626 de Wolfgang Amadeus Mozart
Basílica del Santísimo Sacramento
San Martín 1039 (atrás del Kavannagh)
17 de diciembre, 20hs

sábado, 15 de diciembre de 2007

Fiesta cívica

Por Daniel Link para Perfil

El lunes pasado comentábamos en una fiesta de cumpleaños las viscicitudes de la transmisión de mando presidencial. No fue visto con buenos ojos que Kirchner no tuviera puesta su banda antes de pasársela a su esposa. La diferencia de talles constituía un escollo, pero bien podría él haberse quitado la suya y, luego de dejarla sobre el escritorio, tomar la especialmente confeccionada para la nueva presidente (¿o presidenta?).
Ella, Cristina, había elegido un atuendo primoroso: blanco, pletórico de complicadísimos encajes, que lucía bien para las fotos.
Su discurso la confirmó como la magnífica oradora que sabemos que es, y una vez más demostró su capacidad para hablar de corrido sin tropiezos, leyendo apenas y muy disimuladamente en la pantalla que hacía correr el texto bajo sus ojos. Dijo las generalidades de rigor, pero lo hizo con soltura y énfasis. Yo no sé si es cierto que “en tiempos de la posmodernidad, [Kirchner] fue un presidente de la modernidad, y creo que yo también”, sobre todo porque aquella categoría me parece caduca, poco seria, hueca. Repitió la frase “los argentinos nos merecemos un mejor relato”, que ya había dicho cuando ganó los comicios. Y lanzó una velada amenaza a los docentes, ignorantes, que hacen huelga, privando a los niños y jóvenes del derecho a la educación, que ni los más cerriles partidarios de la dama presentes en el cumpleaños que motiva estas líneas pudieron defender.
Es verdad que la educación es la clave de casi todo: la conveniencia o no de la palabra posmodernidad, la mejora de la narratología patriótica, la capacidad de hablar sin tropiezos, la aplicación del género a los sustantivos que designan profesiones. La responsabilidad por el fracaso educativo de la gestión de su marido, sin embargo, no fue culpa de los docentes, sino del tirifilo que designaron como ministro de área, que fue incapaz de toda imaginación para la crisis. Ahora, es el turno de Tedesco, el único que podrá invocar la pesada piedra que le heredan.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Buenas noches, buen provecho

Sábado 15 desde las 14 hs.
En la Plaza del Planetario, Av. Sarmiento y Av. Figueroa Alcorta. Entrada Gratuita.

14:00 - Banda de Turistas
14:45 - Aldo Benitez
15:30 - Alfonso el Pintor
16:15 - Kellies
17:00 - Klemm
17:45 - Marianela
18:30 – Diosque
19:15 – Amadeo Pasa
20:00 – Coiffeur
20:45 – Rosal
21:30 – Juana Molina
22:35 – Los Látigos
23:30 – Rosario Bléfari
24:15 – Dr Trincado

Asesinos de la imaginación

Jericho es un ejemplo del efecto-Lost y lo mal que puede hacerle a la televisión la copia de un modelo, pero sin inteligencia o gracia alguna. Hacia el episodio diez de la primera temporada S. y yo ya estábamos hartos de la serie y ahora sólo nos sostiene en la prolijidad de terminarla (y olvidar para siempre la pésima idea de haber bajado esa porquería del e-mule) el deseo de muerte que nos domina. Queremos que mueran los personajes secundarios principales: la madre, el padre (que estuvo cerca) y el hermano del protagonista. Ya nos dimos el gusto con la cuñada, y eso no hace sino estimular nuestra fe: deben morir, van a morir, y queremos estar frente a la pantalla para festejarlo.
La historia es ésta: unos terroristas aniquilan algo así como las principales veinte ciudades de los Estados Unidos con bombas nucleares. Jericho, un pueblo desangelado habitado por personas siniestramente buenas, permanece en una zona libre de contaminación. Aislados, los de Jericho se las ven en figurillas para sobrevivir (¡a mí qué me importa!). El casting es lamentable, y de allí nuestro odio hacia los personajes, pero mucho más horrible es el guión, que insiste en que los sobrevivientes festejen Acción de Gracias en medio de una catástrofe sin precedentes, los padres se reconcilien con sus hijos y los habitantes del pueblo se empeñen en permanecer en la ignorancia de lo que ha sucedido: atrincherados en sus vidas miserables, medio muertos de hambre y frío, pero con fuerzas suficientes para sostener un "nosotros" repugnante. Por favor, por favor, no es mucho lo que pedimos: ¡maten a la madre del protagonista!*

*Actualización: en el último capítulo de la primera temporada, tal como queríamos, muere el padre del protagonista. En compensación, reaparece la maestra de ciencias. Uf.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Museo Cozarinsky

Carta abierta

Buenos Aires, 12 de diciembre de 2007

A la Comunidad Teatral, a los Artistas e Invitados Internacionales, a los colaboradores de estos 10 años del Festival Internacional de Buenos Aires, a las Instituciones, Agregadurías Culturales, Embajadas, a los medios de prensa, al público en general:


Mi decisión de abandonar la dirección del Festival Internacional de Buenos Aires -tras completar la VI Edición del mismo- estaba tomada.
De esto pueden dar fe mis colaboradores. Lo que también creía es que el Festival se merecía una transición hacia nuevas direcciones -y decisiones- que tomasen en cuenta la experiencia transitada. No es necesario aclarar aquí los niveles de excelencia y eficacia que este Festival supo demostrar.
Pero ni en la más oscura de mis pesadillas podía yo imaginar que la política del nuevo Ministro de Cultura (que responde clara y penosamente a la del nuevo Jefe de Gobierno de la Ciudad) iba a obligarnos a desalojar las oficinas en menos de 48 horas, previa decisión de desarmar todos los equipos de trabajo que -tras estos 10 años- se constituyeron como ejes principales para la realización del Festival.
No se trata aquí de defender cargos, sino de dejar en claro que esta actitud de inusitada violencia, es la que marca la política a seguir: aquella que intenta anular, echar por tierra, reducir a cero lo que se supo construir de buena manera y con indiscutible éxito hasta el presente.
En el momento en que usted esté leyendo este mail las oficinas del Festival estarán vacías por orden de las nuevas autoridades.
Parece que el lema "todo lo hecho bajo el gobierno anterior debe ser desarmado" sigue gozando de buena salud en el Macrismo.
La violencia a las que nos vimos sometidos (no me extenderé aquí sobre los modos y los dichos en los que fuimos desalojados en menos de 48 horas) llevan a pensar que la pluralidad de criterios, el disenso y los valores democráticos -tan altamente defendidos en las campañas electorales del Pro así como en las primeras horas de mandato- se ven totalmente anulados a la luz de estas actitudes.
A todos los empleados de planta del Festival se les ha pedido que abandonen y vacien las oficinas para reincorporarse en sus funciones el 15 de enero en tareas y lugares a designar. Y esta es la decisión que echa por tierra el trabajo de 10 años, el esfuerzo conseguido por todo el equipo, el orgullo de armar un festival con dedicación y trabajo, con pasión y con una enorme, profunda mística.
Mediante esta carta presento mi renuncia indeclinable a la dirección del Festival Internacional de Buenos Aires pero -antes de hacerlo- me pareció pertinente advertir a la comunidad teatral, a los medios, al público, a los invitados internacionales y a todos los que demuestran un interés en la cultura que estamos frente a la peor de las políticas, a la peor manera de entender la cultura, a la peor muestra de poder.
Y no quiero ser cómplice de este maltrato, por eso lo denuncio.
Este hecho de atropello no hace más que reforzar el viejo pensamiento binario de "unos contra otros" para demostrar lo que ya con creces sabemos puede derivar de este pensamiento.
Gracias por acompañarme en estos 10 años.
Estoy segura de que nos encontraremos en mejores y más luminosas condiciones.
Pero de algo también estoy segura: nos merecíamos otro final.
Y es la historia lamentablemente de este país.
Otra vez, gracias.

Graciela Casabé
DNI 12.976.689

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Glosa

"Las cosas sucedieron así: el artista plástico Guillermo Iuso venía contándonos qué pasaba en su vida al momento de que le tomaran una fotografía (aparecía con el pelo de Adrián Suar en Pelito al lado de una rubia gorda). En su perfo, Iuso tomaba vodka y perdía el hilo y se justificaba babeando que el alcohol le daba veracidad a su discurso (al fin de cuentas, ésto era un confesionario). Después de varias repeticiones (el Rojas llevaba adelante su propia perfo de hacer que no funcionen los proyectores), de contarnos cómo no se le paraba con las novias y que pagaba putas y cómo aparentemente con ellas tampoco funcionaba, el sujeto Iuso empezó a contar cómo había seducido a su sobrina de 9 años –y que para estar con ella, digamos, no necesitaba Gimonte".

El relato completo en Melpómene Mag. Otra versión, en Funes de memoria.